
La semana pasada en la revista Nature se publicaba un estudio sobre el aprovechamiento energético de las vibraciones y fricciones prcedentes de nuestro cuerpo al movernos, para convertirlos en energía eléctrica.
La escala de este tipo de tecnologías es super-reducida, y precisamente se trataba de unas microfibras nanoméricas a base de óxido de zinc para realizar esta labor de convertir pequeñas ondas energéticas ambientales en energía aprovechable como energía eléctrica.
Supuestamente una empresa española dispone de una prenda que es capaz de captar la energía solar para utilizarla para refrigerar al usuario. Digo supuestamente porque no hay información pública sobre esta prenda aunque es seguro que existe. (Vïa Plataformasinc.)
Y de aprovechamiento de energía mecánica trata la generación eléctrica a partir de las olas del mar. Por lo visto hay más de 50 proyectos en todo el mundo con este mismo objetivo. Uno de ellos me ha llegado de Francia, llamado Système Électrique Autonome de Récuperation de l’Énergie des Vagues (Sistema eléctrico autónomo de recuperación de la energía de las olas) o SEAREV. Han probado un prototipo a escala 1/12 y para el 2009 esperan fabricar un prototipo a tamaño real que estaría listo para su comercialización para el 2011-2012. Tiene unas dimensiones de 24×14 metros y 1.000 toneladas, 400 de las cuales corresponderán a una rueda pendular. Generaría electricidad para 200 hogares.
Presentación formal del proyecto en pdf (inglés).
PD: Leyendo la traducción de un texto en francés me he encontrado el término “alteración climática sostenida” que parece referirse al cambio climático. Desconozco si es la forma que tienen los franceses de llamarlo, pero me ha resultado curioso, menos contundente, más impreciso, me ha gustado más.