[...]irrumpieron en el mercado como la panacea que solucionaría los problemas de contaminación del carburante; sin embargo, algunos sectores como el de la panadería se sienten víctimas de los daños colaterales producidos por estos combustibles derivados de la biomasa. La compra “masiva” de cereales para su transformación en biocombustibles supone una “clara amenaza” para el sector, porque “ha disparado” los precios de la materia prima hasta en un 66%.
Esta muy bien la protección del medio ambiente, intentar reducir la contaminación…pero no a costa de materias primas de las que no haya excedente, porque entonces lo que se origina es un aumento de los precios tanto de ( en este caso concreto ) los cereales, la levadura, los embalajes, los carburantes y la electricidad; lo puede desembocar en una crisis en el sector. Por ello, veo apropiado aquí aplicar el refrán tan popular que dice “va a salir más caro el collar que el perro”. Biocombustibles sí, pero de forma razonada no a toda costa y de forma descontrolada.
Fuente: 20minutos