La inteligencia energética es la aplicación de técnicas que permitan hacer un uso más eficiente de la energía. En este caso no me refiero a apagar la luz cuando salimos de la habitación o utilizar electrodomésticos de clase A, sino a análisis de la información que permitan averiguar ineficiencias energéticas ocultas.
En realidad este proceso de inteligencia energética tiene más que ver con la minería de datos, inteligencia de negocio, análisis de datos, estadísticas y modelos predictivos a medida más que con la energía.
La empresa española Daedalus es de las pocas que se dedica a realizar este tipo de estudios específicos desde hace años, aplicando distintas metodologías como técnicas borrosas (fuzzy), árboles de decisión, modelos estadísticos, redes neuronales o máquinas de vectores soporte para desarrollar modelos que sirvan para el objetivo de mejorar el rendimiento o extraer una información de un montón de datos. (Que conste que no tengo mucha idea de en qué consisten estas técnicas, pensaba poner un enlace de cada una de ellas pero hay fuentes de información muy diversas).
En el sector energético Daedalus ha desarrollado un proyecto de estimación de producción de energía eólica para los parques de una empresa, y en este momento está llevando a cabo un estudio de inteligencia energética aplicada al uso de energía en las instalaciones de trabajo de Telefónica de acuerdo a criterios de confortabilidad con el objetivo añadido de evaluar el ahorro económico.

Las empresas más grandes cada vez participan en más iniciativas que de una manera u otra protegen el medio ambiente. El primer motivo para hacerlo es para obtner una buena imagen en los consumidores, y al final, obtner un beneficio indirecto de esta mejor imagen.
En el sector del automóvil, ya que se les obliga a reducir sus emisiones contaminantes, y además los coches que emiten menos emisiones tienen un impuesto menor, es una necesidad hacer hincapié en estos temas de protección del entorno.
Pero hay iniciativas de protección del medio ambiente que además pueden tener un ahorro económico directo. Este es el caso, creo yo, de Olympus, el fabricante entre otras cosas de reproductores de audio y cámaras fotográficas. Una de sus iniciativas medioambientales es la de reducir el uso del plástico en los envoltorios de los aparatos de audio y de las tarjetas de memoria.
Ya se está preparando la feria de empresas Oil Gas, donde se espera que estén representadas empresas de los sectores petrolero y gasista españoles. Se celebrará en junio de 2009 en Madrid (España).
OIL-GAS viene a llenar un vacío en el calendario ferial español donde, actualmente, no existe un evento de estas características. Una feria que aune a empresas del petróleo y gas como, por ejemplo, compañías de refino, operadoras de productos petrolíferos, operadores y comercializadores de Gas Natural y GLP, además de empresas prestadoras de servicios al sector como ingenierías, empresas de almacenamiento, distribución y transporte, navieras, entidades emisoras de tarjetas o consultoras energéticas, por ejemplo. Otras parcelas dentro del sector como las estaciones de servicio y los servicios a estas, también tienen un hueco en OIL-GAS
La feria contará además con exposiciones sobre el ahorro energético, climatización para el hogar y tecnologías relacionadas con los coches.
En Biocarburante.com no solemos tocar los temas relacionados con loc combustibles fósiles, pero no podemos el ahorro energético y la protección del medio ambiente de las empresas de estos sectores sí entran dentro de este blog.
Oil Gas en una iniciativa de Globalenergy.
Nota: Biocarburante.com es un medio colaborador de Globalenergy.
Para los que se qedaron con ganas de saber un poco más sobre las bombillas de bajo consumo y su contenido en mercurio, me he topado con un artículo muy completo que analiza la situación y relfexiona sobre el asunto.

En España se pretende alcanzar los 1100 Hm3 de agua desalada al año. Actualmente 2,3 millones de españoles beben agua desalada y se espera que superen los 8 millones en los pŕoximos años.
La desalación de agua tiene varias consecuencias:
Una de las últimas desaladoras proyectadas en España, ahora no recuerdo cuál es el estado del proyecto, se planeó que fuera del tipo de presión natural de Vázquez Figeroa pero finalmente no ha sido así. Dicen las malas lenguas que ha sido por intereses económicos porque incluso la alternativa es más cara. No voy a entrar en eso porque es demasiado complicado, el caso es que una desaladora puede ser un problema económico y medioambiental importante.
Sea cual sea el tipo de desaladora y sea cual sea la eficiencia de los procesos, sigue existiendo un coste energético muy alto. Una de las soluciones para mitigar este impacto es que una parte de la energía utilizada provenga de la energía eólica producida cerca de la desaladora, pero esto complica aún más su ubicación aparte de depender del viento cuando la desalación debe ser constante.
Muchos dicen que la calidad del agua desalada no es tan buena como la natural y la rechazan, sobre todo si se utiliza sin mezclar para la agricultura. La paradoja de estas protestas es que ahora utilizan agua dura (alto contenido en carbonato cálcico). Aunque en el fondo la protesta es porque el agua es más cara, y aquí es donde la gestión tiene la culpa: no podemos darle a unos agua de origen natural y a otros desalada, y cobrarles distinto por ello.
La conclusión de todo esto es que es necesario mejorar las políticas de gestión del agua porque no sólo tienen impacto en que podamos disponer de agua sin restricciones cuando vienen épocas secas, sino que además puede tener un impacto energético y medioambiental directo importantes.
Y esto enlaza con algunos temas relativos al cambio climático, pero de eso voy a hablar pronto.

Repito tema de asfalto, parece que las noticias se ponen de acuerdo. Investigadores de la universidad de Worcester en Reino Unido han desarrollado un sistema para convertir el calor del asfalto de las carreteras en fuente de energía.
De momento han hecho pruebas en laboratorio y presentarán la idea dentro de unos días en una convención. Se trata de aprovechar el calor que acumula es asfalto para obtener energía mediante la captación del calor con algún sistema de agua o líquido.
Es sólo una idea que parece funcionar por los ensayos, aunque la imnplementación técnica la veo un poco complicada. En caso de llevarse a cabo podría contribuir a la iluminación de las calles y carreteras disminuyendo el gasto energético.

Ecobarrios urbanos: Hammarby en Estocolmo
Bioconstrucción y reciclaje de residuos son las bases para este establecimiento de 10.000 hogares en los que se ahorra energía y se producen un 50% menos de emisiones. Energía solar, madera para calentarse, y biogás del reciclaje de residuos y aguas para la cocina.
Ha tenido tanto éxito que las casas en el barrio cuestan un dineral por la alta demanda. Esto sí que es sacarle partido económico a la sostenibilidad aunque no fuera ese su objetivo inicial.
Earthship en Nuevo Mexico
Earthships es el nombre del tipo de construcción empleada. Energía solar y energía eólica, recogida de aguas y un buen sistema de reciclado de residuos junto con la construcción a base de materiales reciclados de todo tipo incluyendo neumáticos, botellas… conforman este barrio sostenible.
No me termina de convencer la idea de la construcción de mi casa con neumáticos por mucho que eso signifique reciclar, pero por lo demás parece bastante interesante.
Vauban, (Friburgo, Alemania), los más avanzados