
Mientras algunos siguen reproduciendo las palabras del Sr. Pachauri (director del IPCC) diciendo que los biocombustibles actuales son malos porque utilizan cultivos alimentarios, tanto la producción de biodiésel como la de bioetanol dan mucho que hablar y seguirán dando que hablar.
Algunos economistas de la Universidad Autónoma de Barcelona necesitados de popularidad han elaborado un informe donde indican que los biocombustibles no son buenos, sobre todo porque compiten con los alimentos y han ocasionado hasta el 65% de la subida de los precios, en este caso referido sólo a España. Estos señores saben mucho de economía, pero las plantas españolas de biodiésel están paradas o a bajísimo rendimiento, y Europa ya ha dicho que va a limitar los biocombustibles de cerales alimentarios.

La Asociación de Productores de Energías Renovables en España, han presentado un informe (lo ofrezco al final) y emitido un comunicado en el que afirman que los biocombustibles han tenido una incidencia muy baja en el precio de los alimentos.
Por supuesto estoy de acuerdo, y me alegro de que haya un informe que pueda avalar mi opinión. Lamentablemente, hasta que no ha llegado la crisis financiera y se han desplomado las bolsas y los mercados de materias primas y futuros de EEUU, no se ha podido comprobar que todo era producto de la especualción junto con las circunstancias de baja productividad mundial y mayor consumo:
Para asegurarme de no perder el tren de vuelta (en el que me encuentro ahora) he tenido que marcharme unos minutos antes de la clausura del congreso sobre biomasa a partir de algas para producción de biocombustibles organizado por Global Energy en Alicante, al que he asistido como medio colaborador del evento y que he retransmitido más o menos en directo en lo más relevante.
Al final se ha generado un poco de polémica, creo que de forma sana, al respecto de comentarios relativos a la influencia de los biocombustibles como causa de la subida del precio de los alimentos. Considero que ha sido una discusión colateral que no se enconraba de forma expresa en el programa del congreso pero que se alimentó por la presencia del responsable de la FAO para España y Portugal. Desafortunadamente este es un tema complejo que no se puede tratar de forma superficial ni hacerlo presente de forma indirecta sin hablar sobre el a fondo, que no era el caso del congreso, y eso ha levantado susceptibilidades entre algunos asistentes.
Creo que la idea era apoyar el cultivo de algas como alternativa para zanjar la polémica, pero como digo sin tratar el tema a fondo está demostrado que no es adecuado introducirlo.
Respecto al tema central del congreso, las ponencias en general han tenido un nivel muy interesante, y han equilibrado las cuestiones técnicas con las cuestiones comerciales y económicas del sector del cultivo de algas para biocombustibles.
La última conferencia del congreso antes de una pequeña sesión de debate, es ofrecida por parte de Algasol Renewables, empresa española radicada en Palma de Mallorca.
Si no recuerdo mal, de esta empresa es la tecnología de producción de etanol de la mexicana Biofields. En cualquier caso la conferencia se centra en microalgas y biodiésel. La empresa dice disponer de tecnología propia de biorreactores que aún no han verificado en cuanto a su viabilidad y espera para el 2009 disponer de una planta piloto comercial, para el 2010 el mayor fotobiorreactor de cultivo de algas, y para 2012 una planta en producción, a pesar de que no han seleccionado aún la especie de alga para el cultivo (debo reconocer que esto me ha sorprendido un poco).
Aún no tienen concedida la patente del biorreactor que han desarrollado.
A día de hoy reconocen que aún hay que optimizar la tecnología y reducir los costes de instalación de una planta de cultivo (lo que se lleva el mayor coste) para que sea rentable.
Esto es lo más destacable de la conferencia.
Sólo haré una breve referencia a esta conferencia. El conferenciante de la empresa Fluor S.A. presenta un estudio de viabilidad de la implantación de una central de cultivo de microalgas para la obtención de biodiésel.
En comparación con un cultivo de soja, es más rentable el sistema del cultivo de algas aunque la inversión es 5 veces mayor, lo que indica que si bien aún no se ha puesto en marcha ninguna planta de este tipo en Europa, las perspectivas son buenas.
En el turno de preguntas se cuestiona la exactitud de los datos económicos, sobre todo en relación a la escalabilidad y la disponibilidad de la tecnología a día de hoy en el estado que permita una instlación de dimensiones suc¡ficientes para ser económicamente viable.
Otro asistentes cuestiona los niveles de inversión necesarios en relación a una central de biodiésel a partir de aceite de soja así como los coste de inversión para el cultivo de algas.
El estudio presentado en la ponencia está quedando en entredicho (que además es un estudio muy teórico basado en datos de suminsitradores no comprobados ni analizados), al estar anticuado, es del 2007, y por los valores de costes, producción y extensión no le cuadran a nadie, nadie, y de esto hay muchos asistentes que saben mucho. …
Lástima que esta sea la conclusión.

La empresa BFS ha mostrado un vídeo propagandístico sobre sus tecnología, y la conferencia se ha limitado a describir de forma muy general el proceso de cultivo de algas.
Según ha contado su presidente, existen varios proyectos firmes para utilizar el cultivo de algas de BFS para la producción de electricidad a partir de la biomasa y para la producción de biopetróleo, que posteriormente deberá ser refinado como el petróleo convencional.
El coste de producción de biopetróleo es de 50 dólares / barril.
A continuación la empresa mexicana Biofields muestra su tecnología, patentada por Algenol, indicando que México será el primer país que utilice este sistema de producción de etanol a partir de cianobacterias.

Muy interesante la conferencia de esta empresa (por parte de su presidente) que fabrica biodiésel desde 1997 y cultiva algas (para otros fines) desde 2002.
Han experimentado con cultivos de algas de diversos tipos:
Los factores de trabajo para optimizar el cultivo son:
Las plantas de biodiésel de OilFox, por lo que cuenta el ponente, son de las más pequeñas y eficientes en términos económicos, del mundo, utilizando sólo el 0,1% de agua respecto al volúmen total de biodiésel cuando lo habitual es utilizar un 20% de agua para su obtención.