
Biocombustibles:
Pronto tendremos en España la normativa que regula la mezcla de biocombustibles con los carburantes derivados del petróleo. Tanto biodiesel como etanol tendrán que aumetar su producción interior y dejar de ser exportados para poder cumplir la normativa.
Las empresas piden que se establezcan cifras medias de mezcla tanto para el biodiesel como el etanol, y que sean las compañías petroleras las que elijan donde ponen la mezcla debido a la alta demanda de diésel en España (7 de cada 10 coches). Esto permitiría utilizar más biodiésel que etanol en el combustible nacional con un doble efecto positivo: aumentaría la disponibilidad del diésel conteniendo su precio (ahora más caro que la gasilina) , y se podría seguir exportando el etanol. Todos contentos. Recordemos los porcentajes de mezcla que se barajan en el borrador de la normativa: el 1,9 por ciento el porcentaje mínimo de mezcla de ambos productos para el año 2008, el 3,4 por ciento en 2009 y en el 5,83 por ciento en 2010.
Cereales y Globalización:

Hace tiempo hablamos de una miniplanta de biodiésel a partir de una alta variedad de aceites de diversos orígenes, para autoabastecer a una empresa de transporte.
Estos días estoy leyendo noticias sobre fabricación casera de biodiésel para nuestro coche, lo que constiruye un paso más en la reducción de la escala productiva de energías renovables. La información que más me ha llamado la atención ha sido la publicada por TheGuardian hace unos días y traducida por Ecoperiodico (y después copiada indiscriminadamente en múltiples blogs verdes).
Parece ser que en Reino Unido están proliferando las personas que deciden fabricar su propio biodiésel y sale muy rentable. He estado buscando métodos de fabricación de biodiésel casero y el proceso aunque supuestamente sencillo no está excento de cierta complejidad, aparte de tener que disponer de algunos productos químicos peligrosos y de tiempo para la fabricación.
Yo no veo en la producción de biodiésel casero una forma especialmente buena de sacarle provecho al aceite usado, y menos en una ciudad viviendo en pisos en los que no te caben ni los libros, como para meter una minifábrica de biodiésel.
Pero las pequeñas plantas para flotas de vehículos industriales o de transporte como la enlazada al principio sí que puede ser una alternativa muy interesante.
De todas formas, para los que tengan curiosidad de cómo poder fabricar biodiésel casero dejo un par de enlaces: una información completa con referencias técnicas y un curso.
Imagen de 
biodiselcommunity.org
Un consorcio de empresas europeas entre las que se encuentra la española Acciona, y otras empresas de Holanda, Rusia, Eslovenia y Alemania han emprendido un proyecto para investigar la transformación de la glicerina en metanol. Recordemos que la glicerina es un subproducto de la fabricación de biodiésel, en una proporción de un 10% respecto al diésel producido.
El proyecto se denomina Supermethanol:
La creciente producción de biodiesel llevará a generar 360.000 toneladas de glicerina en 2009, de las que el sector farmacéutico y agroalimentario sólo podrá absorber un 5%.
El problema añadido de deshacerse de tanta glicerina es que es un producto corrosivo considerado peligroso. Vía Piedrasb2b.
En EEUU hace poco se difundió lanoticia de una empresa que transforma la glicerina en etanol gracias a una bacteria. Me da la sensación de que volvemos a estar por detrás. Es más, en el consorcio europeo de empresas yo esperaba una implicación de otras grandes empresas europeas del sector energético.
La diferencia entre los dos procesos de valorización de la glicerina es que en el caso del uso de la bacteria lo que se obtiene es etanol directamente, y en el proceso del Supermethanol, se obtiene metanol para utilizarlo de nuevo en el proceso productivo de biodiésel, lo que no creo que acabe ni mucho menos con la producción de glicerina.
La sensación de que vamos por detrás en todo lo referente a biocombustibles y etanol es acrecentada cuando visito un portal web (de una revista en papel) dedicados en exclusiva a la información relativa a la producción de etanol, e incluso viendo una bolsa de trabajo sólo relacionada con el etanol. ¿A que en Europa es impensable?

Investigadores de EEUU han desarrollado un sistema para fabricar biodiésel en 6 segundos. Lo llaman el proceso Mcgyan. La noticia no me produce mucha confianza porque no explica el proceso. Supuestamente utilizan un a mezcla de alcohol y aceites de todo tipo sometiéndolos a altas presiones y utilizando un catalizador, obteniendo biodiésel en sólo 6 segundos y sin ningún tipo de residuo.
Por otro lado una empresa andaluza ha desarrollado un sistema para producir biodiésel a partir de la glicerina que es el residuo de la producción de biodiésel. En la fabricación del biodiésel se produce 1 kg de glicerina por cada 10 kg de biodiésel. Ahora mismo la glicerina tiene cierta salida comercial, pero cuanto más biodiésel se produzca, menos valor tendrá.
El sistema utiliza unos microorganismos a los que les gusta comer glicerina que transforman en aceites con los que producir el biodiésel. No es la primera vez que se describe un método a base de microorganismos para convertir la glicerina en biocombutible. Hace unos meses se publicó un estudio en el que mediante una bacteria se convertía el glicerol en etanol.
Tanto un proceso como el otro, que evitan la gestión de un residuo que puede llegar a ser muy molesto, creo que son muy importantes para el futuro del biodiésel. Si solucionamos la problemática de la materia prima y también la de los residuos, cerramos el ciclo productivo de maner muy eficiente.
Fuente: Andaluciainvestiga.
Imagen de ub.es
Estos días en varios medios he leído la noticia de que la provincia de Ávila ha aumentado en 2007 el consumo de biodiésel respecto al año anterior en un 60%. Visto así es todo un éxito. Ahora bien, el consumo de biodiésel supone el 0,21% del total de diésel, esto ya no es para estar muy contento, y desde luego la cifra de una pequeña provincia no es extrapolable al país.
Respecto al biodiésel ha habido una serie de fases muy interesantes en los últimos dos años, al menos tal y como yo los he percibido. Primero se dijo que el biodiésel era lo mejor para que los coches dejaran de contaminar, o al menos para que contaminaran menos: reducción de emisiones netas de CO2 y por tanto freno al cambio climático supuestamente asociado.
En esta primera fase el consumidor apenas dispone de biodiésel y pocos se atreven a utilizarlo por temor a dañar su motor. Los fabricantes de coches no dicen nada salvo que se les pregunte directamente, pero obvian la existencia del biocombustible.
Una segunda fase en la que el uso de biodiésel anula la garantía de los motores de los coches, y de forma explícita las marcas se eximen de responsabilidad por su utilización. ¿El biodiésel no tiene futuro entonces? ¿Por qué los fabricantes no entran a competir por conseguir atraer al consumidor que pueda utilizar el biodiésel como hacen ahora con la reducción de emisiones contaminantes?
Poco después el biodiésel es puesto en entredicho desde el punto de vista ecológico porque no supone una reducción de emisiones de CO2 por la energía que se gasta en su producción. Como esta corriente parece no calar rápidamente, la postura anti biodiésel es reforzada por las teorías de que son los causantes del aumento de los precios de los alimentos de forma generalizada.
A continuación el tema de los precios va quedando poco a poco claro que no tiene nada que ver, salvo excepciones, con los biocombustibles.
Durante todo el tiempo, y más en el último año, surgen multitud de técnicas en ensayo para fabricar biodiésel de materias primas alternativas que garanticen la reducción de emisiones (algunos se inventan entonces lo de segunda generación).
Las fábricas de biodiésel españolas se paralizan por cuestiones económicas, es más rentable importarlo y no hay cultivos energéticos dispuestos a vender su producción a esta industria.¿La industris del biodiésel en crisis?
Ahora el precio del diésel convencional supera al precio de la gasolina, ¿significará esto una reacctivación de la producción de biodiésel? ¿A partir de qué materias primas se hará? Si los agricultores no están por la labor, quedan las materias primas alternativas, pero las diversas tecnologías aún están por desarrollar un poco, ¿se pueden adaptar a una producción industrial?

Algunas organizaciones ecologistas y otros grupos radicales se oponen al uso de biocombustibles sin reparar en la materia prima de la que son fabricados como si todos los biocombustibles deforestaran el Amazonas o hicieran subir el precio del maiz en México.
Acabo de dar con una noticia precisamente de un medio mexicano (dairiocom), sobre una empresa estadounidense que va a llevar a cabo un proyecto de utilización de agua de mar en el desierto para cultivar especies vegetales con las que producir biodiésel. Ya han realizado un proyecto piloto en África y ahora lo van a implantar en desiertos de EEUU:
A través de un río artificial de 15 kilómetros de largo en el estero de Tostiota en Sonora se llevará agua salada a la parte continental para irrigar 400 hectáreas de sembradíos de salicornia, una planta rica en contenido energético.
¿Veremos el día en que los intereses económicos ayuden a reforestar los desiertos? Creo que es una reflexión muy interesante porque significa que hemos encontrado la manera de sacarle mucho provecho a mejorar el medio que nos rodea, en este caso en algo que tiene unas consecuencias mucho mayores que la simple recuperación del desierto, ya que eso significa atraer el agua de forma natural por la nueva vegetación, con todo tipo de implicaciones sociales y económicas en zonas desérticas de países en desarrollo.

Las empresas apuestan por el biodiésel de una forma u otra, al menos es la sensación que dan las cifras de solicitud de patentes en el mundo. No os molesteis en mirar las cifras, no cuadran (es culpa de la fuente en inglés), pero a pesar de todo lo que queda claro es que hay muchas más patentes relacionadas con el biodiésel (¿tal vez el doble?) que con otras energías renovables como la solar o la eólica.
La cantidad de patentes relacionadas con una u otra tecnología realmente no indican de por sí una mayor investigación en un campo o en otro, pero creo que sí indican una tendencia.
Supongo que estas mismas empresas que investigan y desarrollan nuevas patentes sobre biocombustibles son las mismas que los promocionan y las que en una campaña de mercadotecnia cada vez más utilizan el término biocombustibles de segunda generación.
Por biocombustible de segunda generación se entiende aquél fabricado a partir de materiales lignocelulósicos (madera para entendernos). Pues hecha esta explicación, voy a intentar no volver a llamar a estos biocombustibles por ese apelativo. ¿Por qué? Pues porque es una especie de marca para los biocombustibles que no indica nada, ni bueno ni malo, aunque intenta dar a entender que son mejores. Incluso han llegado a montar un congreso con este nombre.
Por un lado tenemos algunos cultivos a partir de los cuales podemos fabricar biocombustibles, que no son lignocelulósicos y sin embargo pueden ser de lo más respetuoso con el medio ambiente.
Por otro lado podemos fabricar biocombustibles a partir de grasas animales (pescado o vísceras de ganado) puede ser una buena alternativa.
Y otra opción más puede ser la de fabricar biocombustibles a partir de algas cultivadas.
Muchas de las patentes podrían estar destinadas a mejorar los procesos de fabricación de los biocombustibles de cultivos, o estos otros. ¿Y cómo los vamos a llamar, de tercera generación? No le veo mucho sentido. Sólo espero que independientemente del nombre que les den para promocionarlos sean realmente sostenibles y viables.
(Imagen de Protium.us)