
No es lo mismo reforestar un desierto que una zona arrasada por el hombre en la que había una selva. Los biocombustibles que tanta selva amazónica deforestan, como si antes de los biocombustibles no se deforestara el Amazonas, también pueden ser motivo de reforestación de desiertos, pero más allá de este proyecto concreto, un ejemplo que voy a poner es ajeno a estas discusiones.
A todos nos suena la selva de Borneo, no sólo por la selva sino por los orangutanes en peligro de extición que viven en ella. Se ha publicado un libro sobre el proyecto de recuperación de los orangutanes en Borneo, a través de la recuperación de una zona de su habitat, la selva.
El proyecto es de doble interés, por un lado por la recuperación del orangután, y por otro, casi más interesante, por la recuperación de una zona de selva que había sido convertida en un pastizal amarillento. Una de las cosas más sorprendentes para mí ha sido la velocidad de recuperación del habitat, en tan sólo 6 años. Desde un punto de vista ecológico me parece un gran logro, aunque bien analizado tiene mucho sentido.
La selva en el ecosistema más variado en especies vegetales y animales que nos podemos encontrar, con una producción de materia orgánica enorme que se autoabastece a sí mismo de una forma diría yo casi perfecta. Los suelos de una selva son extremadamente ricos en nutrientes y materia orgánica, siempre que haya selva. Cuando se deforesta un ecosistema de este tipo para utilizarlo como superficie de cultivo, toda esa riqueza del suelo es consumida en los primeros años de cosechas, y después el suelo pierde completamente su valor ya que la riqueza del suelo provenía precisamente de todo el entramado del ecosistema de selva, pasando de un suelo rico a un suelo yermo. Además, sin la selva, la temperatura aumenta y las lluvias en la zona disminuyen drásticamente.
El reto de recuperar una zona agostada y volvera a convertir en una zona de máxima fertilidad es por tanto bastante complejo, y sin embargo una vez superado un punto de inflexión en el proceso de recuperación, el propio entorno es capaz de retroalimentarse para crecer con una gran inercia.
El caso es que la reforestación llevada a cabo por el proyecto de conservación del orangutan se inició en una superficie de 2.000 Ha (nada despreciable), en la que se plantaron hasta 1.300 especies de árboles diferentes (supongo que el artículo original se refiere a especies vegetales y no sólo a árboles aunque dice “tree”) de las existentes una selva. Pero no es suficiente con plantar si el suelo es porbre en nutrientes, por lo que lo alimentaron con una original mezcla de azúcar, excrementos, basura orgánica, serrín y orina de vaca, la mezcla perfecta de nutrientes y bastante barato, que tomen nota los agricultores ecológicos.
El resultado es que al cabode 6 años se ha obtenido una selva madura que ha sido repoblada por las especies animales de la zona de forma natural, incluyendo al orangután. Vía Theguardian.
Hasta ahora, cuando se extinguía una especie sólo se consideraba el hecho de forma individual. Sin embargo, la interrelación con las demás especies conforma una compleja red de biodiversidad que se ve afectada por la pérdida, como si fueran las fichas de un dominó.
Es ley de vida, no sé si los científicos podrán hacer mucho por la extinción de las especies. Lo único estudiar los fenómenos de porqué se produce este efecto dominó. El resto ( conservar especies) esta en la mano de todos, respetándolas.
Fuente: EL Mundo
Seis especies, incluidas un murciélago y dos ranas, han sido descubiertas en la República Democrática del Congo en una región del este del país que ha estado aislada del resto de los bosques durante al menos 10.000 años.Este bosque ha estado aislado de la mayor parte de las áreas boscosas del Congo durante al menos 10.000 años y en consecuencia contiene un determinado número de nuevas e interesantes especies”, [...]Existe una verdadera necesidad de proteger la zona y de realizar más investigaciones en ella.
Es una gran noticia el descubrimiento de nuevas especies. Es necesario porteger la zona porque aún se pueden descubrir más especies, algo que sería alentador después de oír todos los días noticias de animales extinguidos o en peligro de extinción.
Fuente: El Mundo
El desglose del presupuesto por líneas estratégicas es: colaboración en la conservación del territorio y Parques Nacionales (600.000 euros); colaboración a la ordenación y conservación de las Reservas de Biosfera Españolas (300.000 euros); contribución a la conservación de especies (200.000 euros); contribución a la conservación de humedales (175.000); conservación del medio marino (275.000 euros); conservación de bosques (250.000 euros); organismos modificados genéticamente (50.000); lucha contra las amenazas a la biodiversidad (500.000 euros); apoyo a programas contra la erosión y la desertificación (125.000 euros); cooperación internacional a la mejora de la sostenibilidad del desarrollo (325.000); y cooperación Internacional en la Red de Reservas de Biosfera en Portugal e Iberoamérica (200.000 euros).
Fomentar el desarrollo del medio ambiente y la conservación de las especies es una actividad loable. Lo que es importante es que se siga invirtiendo en estos bienes tan necesarios para todos.
Fuente: Extremadura al día
El jasmonato es una hormona que las plantas emplean como señal de peligro cuando se sienten atacadas por patógenos como los hongos, insectos e incluso por mordeduras de herbívoros.El jasmonato detecta los patógenos del suelo a través de la raíz y hace que las células activen genes que producen proteínas de defensa. Lo que hemos descubierto son todos los eslabones moleculares de ese proceso y eso permite entender cómo se activan esos genes”. [...]porque puede facilitar el desarrollo de plantas que se adapten a las necesidades de la agricultura o al desafío del cambio climático.
Parece increíble, peor es cierto, esto es el instinto de supervivencia y lo demás son tonterías, si nosotros fuéramos como las plantas para defender nuestro medio ambiente….. otro cambio climático nos esperaría.
Fuente: El Mundo
Las praderas, unos de los ecosistemas más valiosos del planeta, se ven seriamente amenazadas por las artes de pesca destructivas, la destrucción del litoral, la contaminación marina y el inevitable cambio climático.[...]
Estas plantas son tan importantes como las que hay en la superficie terrestre, y realizan las mismas funciones. Hay muchas especies que viven en estas zonas y son más productivas que los bosques tropicales. Todo esto está en peligro por la contaminacion y el tan conocido cambio climático. Sino hacemso nada por proteger el mar y sus praderas, la vida en la Tierra será complicada, puesto que el mar son las tres cuartas partes de su superficie. En nuestras manos está.
Fuente: El Mundo
[...]el derretimiento de los polos, el aumento del nivel del mar y los cambios de salinidad, que llevarán aparejados otros muchos efectos biológicos y químicos que afectarán a la productividad de los alimentos de los cetáceos, al cambio geográfico de su disponibilidad o a la transformación de los hábitats de cada una de las especies de cetáceos.
Creo, bajo mi humilde opinión, que será en el mar el primer lugar donde se empiecen a notar los efectos más devastadores del cambio climático primero por el aumento de nivel del mismoy los cambios que ello conlleva, y después, por la progresiva desaparición de especies.
Fuente: El Mundo