La empresa Citrotecno S.L. ha puesto en marcha en un municipio de la Comunidad Valenciana la primera central encargada de transformar los residuos de cítricos.
La planta tiene una capacidad inicial de 200 mil toneladas de residuos que transformará en agua pura (apta para riego), etanol, piensos y aceites esenciales, sin dejar ningún tipo de residuo después de todo el proceso.
La noticia original no se aclara con la cantidad de residuos que genera la industria de los cítricos en la región (500-600 mil toneladas según parece), pero supone una importante salida a los residuos que hasta ahora no tenían ninguna utilidad y supone un gran esfuerzo deshacerse de ellos.
La planta ha supuesto una inversión de 20 millones de euros y ha contado con algunas subvenciones y financiación del ICO.
Es posible qu esta semana la informacón se publique en otros medios y podamos disponer de más datos al respecto.
Fuente: Levante.
La Unión Europea reconoce que el objetivo de utilizar en 2010 más de un 5% de biocombustibles en el sector del transporte es difícilmente alcanzable, pero dicen que sí se puede lograr que en 2020 el uso de biocombustibles en el transporte sea de un 10%.
Para acercarse a esta meta existe el proyecto NEMO de producción de biocombustibles (etanol) a partir de materiales lignocelulósicos. En realidad este proyecto se centra en la localización de enzimas y microorganismos que sean capaz de romper la lignocelulosa para la fabricación de etanol.
La reducción del uso de combustibles fósiles es necesaria por muchos motivos, y el transporte es un punto en el que se puede conseguir de forma importante. Pero la fabricación de biodiésel y etanol no es tan sencilla ni tan económica como se quisiera. El etanol de caña de azúcar o remolacha tiene su límite, como la mayor parte de los biocombustibles, en la capacidad de cultivo.

Hace un par de días leí sobre la posibilidad de utilizar la sandía como materia prima para la fabricación de etanol como biocombustible. La idea es utilizar el 20% de la producción de sandía que no puede ser distribuída para su venta debido a imperfecciones.
Pero ocurre lo mismo con los cítricos y en general con todas las frutas y verduras. Hay una enorme producción que no entra en la vías de distribución porque por sus imperfecciones exteriores, aunque el producto sea de máxima calidad, no puede ser distribuído para su venta.
La crisis económica está afectando por varios frentes al biodiésel. Por un lado las cuotas de uso de biodiésel para el sector del transporte en Europa no se van a cumplir, lo que por otro lado era de esperar.
Mientras, Argentina cada vez exporta más biodiésel a Europa por las facilidades locales para hacerlo, desconcertando a los que no entendemos que se impongan aranceles al biodiésel de EEUU pero no al de otros países como Argentina. En realidad los aranceles no me gustan en ningún caso, y está claro que no sirven de nada porque no somos capaces de producir biodiésel a un precio asequible.
Siguiendo en Argentina una empresa ha decidido dilapidar 100mil dólares para producir biodiésel a partir de algas. No es que no confíe en el proyecto, es que con esa calderilla no va a conseguir lo que otros llevan años y millones de dólares y todavía están en el camino.
Para completar el panorama incierto de los biocombustibles a nivel intgernacional, en Angola van a plantar caña de azucar después de 30 años sin hacerlo, para producir etanol, de la mano de una empresa brasileña. Seguro que dentro de poco tenemos a los ecologistas diciendo que se está destruyendo el medio ambiente de la zona, aunque la guerra y la probreza endémicas son su verdadera destrucción.
Hace tiempo hablé de una biorrefinería para la fabricación de etanol, piensos y electricidad a partir de remolacha y cereales. Publicamos incluso un artículo del director de la empresa que la ha proyectado construir en España.
El proyecto de biorefinería multifuncional de la empresa GCE Bioenergy se ha modificado según nos comentan por la actual situación de crisis económica, y se ha dimensionado para cubrir aproximadamente un tercio de la capacidad planteada inicialmente.
El proyecto es algo más complejo, ya que según informa la empresa, el objetivo es producir en la misma instalación biodiésel, etanol, hidrógeno, ésteres, alcoholes, piensos, azúcares, productos químicos, etc.
La idea siempre me pareció buena, pero complicada de llevar a cabo y compatibilizar la producción de tanta variedad de productos. Con estos recortes del proyecto inicial, tengo mis dudas sobre la viabilidad de la iniciativa desde el punto de vista del interés comercial de las cantidades de los productos no mayoritarios que se puedan obtener.
Con el nuevo proyecto la empresa espera producir 42.000 m3 de etanol al año y 32.000 toneladas de pienso. ¿Y el resto de productos? ¿Será suficiente con el etanol y el pienso para manterner la infraestructura? ¿Se producirán a unos costes competitivos en el mercado?