
Los que me siguen habitualmente han podido comprobar mi pequeña obsesión en energías renovables: ser autosuficientes. Pero en la escala de autonomía energética se puede considerar una casa, una comunidad una aldea, una región o un país. Evidentemente yo me refiero al nivel de autosuficiencia energética en primer lugar a pequeña escala.
Nuestros colegas de Erenovable nos han mostrado estos días un pueblo en España que pretende autoabastecerse sólo con energía solar y otro estadounidense que lo quiere hacer sólo con energía eólica.
Pero no son los únicos casos del mundo. En Korea también tenemos un pueblo que quiere abastecerse al 100% con energía solar.
Las posibilidades reales de estos casos se basan en varias carecterísticas:
Este modelo no es replicable en todas partes, y cuanto más grande es una población más complicado resulta, pero sí se podrían acercar muchos pueblos y nuevos barrios de grandes ciudades a una dependencia energética mucho menor de la actual, lo que al final avanza en una dependencia energética del país menor.

Cada día me convenzo más de que utilicemos la energía que utilicemos debemos asumir un aumento de costes importantes. Actualmente la electricidad ha subido de precio bastante en España y aún así no se están repercutiendo el supuesto déficit tarifario (no creo en él pero existe como las meigas).
Al déficit tarifario, que es tan real como artificialmente abultado (aunque eso da igual, lo acabaremos pagando), hay que ir añadiendo que la energía solar está fuertemente subvencionada y que cada vez se instala más y más sin esperar a mejorar la tecnología de conversión eléctrica, o como digo yo, ni siquiera dedicando parte de las ganancias por subvención a invesigar el aumento de eficiencia de esta energía solar.
Y con todo esto una compañía de inversiones americana ha dicho que el coste del gas natural será tan alto para el año 2012 que será rentable utilizar la energía solar a pesar de las subvenciones (que no obstante espera que se reduzcan un poco).
Asustados por los precios, el consumo de carbón crece en todo el mundo. En principio el carbón es barato para producir electricidad, ¿que es la materia prima más contaminante? y eso qué más da, ya inclumos los protocolos de reducción de emisiones, o compramos derechos de emisión, eso los países que hayan firmado una reducción.
Parece que a la zaga de esta corriente consumista de carbón hay otra corriente que invita a invertir en desarrollar tecnologías de “carbón limpio”, aunque eso salga más caro que utilizar la subvencionada energía solar. ¿Merece la pena este tipo de investigaciones? Buena pregunta, por si acaso yo prefiero que investiguen.
Sea cual sea la postura que adpotemos parece que está claro que cada vez pagaremos más por la electricidad que consumimos. De hecho las compañías eléctricas aplican un recargo a nuestra factura si consumimos más de lo que deberíamos. Lo gracioso es que alguien ha estimado lo que debemos gastar por vivienda sin tener en cuenta el número de personas que la habitan o las necesidades de esas personas. Empieza a ahorrar energía si no lo estás haciendo ya, porque lo vas a notar en la factura de una u otra manera.

Un edificio cuya energía para construirse es generada por el propio edificio gracias a la energía solar, y que después producirá más energía de la que consume. En Abu Dhabi, Emiratos árabes Unidos, donde el dinero les sobra a los gobernantes, se han apuntado a la construcción de mega-edificios sostenibles (enlace en inglés). Esta es una variante de la idea de Dubai.
Las imágenes del edificio son impresionantes, pero dudo que este sea el ejemplo a seguir de cómo gastarse 22 millones de dólares obtenidos del petróleo. (Imagen de Smithgill.com). Creo que es mucho más racional la construcción de edificios sostenibles como el de Acciona Solar comentado aquí.
A escala nada descomunal y bastante más práctico tenemos el sistema de energía solar fotovoltaico sobre medio acuático aQuätil, desarrollado por una empresa asturiana. Se trata de plataformas flotantes con paneles solares, que van ancladas al fondo de balsas de agua tranquilas como pantanos, emabalses, lagunas, balsas de agua de regadío, etc. Han obtenido patente universal y esperan que su uso se extienda sobre todo en zonas con conexión a red como pueden ser los embalses utilizados para producción hidroeléctrica. Vía Jumanjisolar.
Hace unos días leí sobre un ordenador que funcioanaba gracias a la energía solar pero no me interesé demasiado. Hoy me he encontrado (no sé si fue el origen de aquella noticia que no leí), con un carro de ordenadores que además funcionan con energía solar. Se trata de un pupitre móvil, con ruedas, en el que hay instalados un par de ordenadores, y con unas placas solares y baterías para funcionar. Me parece una solución muy útil para zonas sin energía eléctrica. Vía Ecofriend.


Estoy recopilando información para hablar de distintos temas en los próximos días. Como siempre intentando que sean temas sobre los cuales se habla en este momento en los medios de comunicación.
El caso es que ahora me ocupa la innovación. Tras mis últimos comentarios al respecto del futuro de la energía y la necesidad (y esperanza) de que determinadas tecnologías como la solar o la de hidrógeno evolucionen lo suficiente como para convertirse en una alternativa viable a gran escala, veo que ese objetivo lo conseguiremos sólo si somos capaces de innovar.
Por un lado innovar en cuanto a mejorar los sistemas de producción y almacenamiento energético, bien evolucionando los conceptos con los que ya se trabaja (hay mucho campo para avanzar) o bien ideando nuevos conceptos (más complicado).
Por otro lado innovar en los sistemas de ahorro y uso eficiente de la energía. Quitaos de la mente la publcidad del Canal de Isabel II (proveedor exclusivo de agua en Madrid capital y alrededores, controlado municipalmente) indicando que nos duchemos en vez de bañarnos para ahorra agua y cosas así que no van a ninguna parte hoy en día. Me refiero a verdaderas iniciativas y sistemas de ahorro energético.
Una tercera vía por la que yo apuesto mucho es por lo que yo llamo el miniaprovechamiento de energías renovables, es decir, aprovechar de forma local, en comunidades y en casas las tecnologías de uso de energías renovables.
En el primero de los campos tenemos la última novedad ya comentada por entornos de EEUU y ahora por Japón, con una fecha: año 2030. La teoría es sencilla, captar el sol en el espacio y transmitir la energía en forma de microondas que sería captada en la superficie de la Tierra y convertida a electricidad. (Vía Erenovable.)
Me parece bastante complicado y muy caro de probar, no digo siquiera de ponerlo en marcha, pero no seré yo quien frene la innovación.
Continuando con los avances en producción de energía renovable, en México han conseguido una nueva marca de eficiencia en aprovechamiento solar, un 31,25% (en inglés). Lo que me preocupa un poco es que la anterior marca era del año 1984. ¿Qué ha pasado en estos últimos 20 años? Está claro que sencillo no es este tema.
Hay quien prefiere creer que el nivel del mar subirá una barbaridad como consecuencia de eso cambio climático provocado por los gases de tanto combustible fósil, y ofrece casas flotantes (en inglés). La parte positiva es que aunque el nivel del mar no suba como para ser necesarias la población mundial y las ganas de tener algo diferente darán salida al negocio.

Ayer asimilé la energía solar termoeléctrica a la energía solar térmica de concentración pero uno de nuestros lectores me corrigió. El caso es que hay una mezcla de conceptos y creo que yo no estaba equivocado pero el lector interpretó algo distinto a lo que quería decir.
Voy a intentar explicar las diversas tecnologías, y que me corrijan los lectores si no soy suficientemente preciso. Los diversos aprovechamientos y nombres de la energía solar son:
Todo esto en realidad se puede resumir en dos aprovechamientos que acaban en electricidad:
Creo que esto es una buena descricpción de las posibilidades y de los nombres que se le dan a las diversas instalaciones de energía solar.
Imagen de solucar.es (Abengoa).

Permitidme que este sea un artículo basado en una reflexión personal. Es fácil encontrarse con expertos, políticos, investigadores que apunta a la energía solar como la más importante a largo plazo en una gran parte del mundo y en particular en España y la cuenca mediterránea.
El motivo es claro, el sol nos da la vida y nos puede dar toda la enegía que necesitamos si conseguimos aprovecharla. Esto es un reto para la investigación, conseguir un rendimiento del aprovechamiento solar que nos saque de pobres (energéticamente hablando). El apoyo a la energía solar tiene su cara y su cruz de todas formas. Por un lado, el impulso en sus utilización promueve su desarrollo e investigación, pero también nos cuesta más dinero del necesario (creo yo).
Y cuando logremos utilizar la energía del sol para todo, ¿dónde estará nuestro límite consumidor y destructor del entorno? ¿Si tuvieramos energía infinita explotaríamos tanto nuestro planeta como para destruirlo? Elucubraciones aparte veamos la que ocurre ahora mismo con el uso de la energía solar.
En el año 2007 la utilización de energía solar aumentó un 40%. Greenpeace se frota las manos pensando que en 2020 mil millones de personas se beneficiarán de la energía solar y yo me llevo las manos a la cabeza deseando que la tecnología mejore lo suficiente como para que eso no nos lleve a la ruina. No exagero, con el rendimiento actual de aprovechamiento solar no iba a quedar metro cuadrado sin una placa de captación, si es que hay silicio para tantos, porque alguna empresa que fabrica placas ya tiene problemas sobre todo porque no tiene silicio suficiente para cubrir la demanda.
Pero siendo realistas, es de esperar que en 2020 los sitemas hayan mejorado tanto como para que eso no sea un problema.
Entre otras cosas, habrán mejorado los sistemas de energía solar térmica de concentración, que llaman termoeléctrica, bien los plantemos en nuestros campos o bien en los desiertos del norte de África (o en los desiertos calientes de cualquier otra parte del mundo).
Y después están los que prefieren perder el tiempo en el tema de las energías renovables.

Hace tiempo fui crítico con la idea de convertir a África en un súbdito generador de energía para Europa. Pero el planteamiento de que este mundo es global, y que África se beneficiaría tanto como Europa de producir energía para nosotros (con energías renovables) cambia la filosofía del proyecto. Aún con un origen egoísta del proyecto TREC, lo veo altamente beneficioso para África además de asegurarnos el abastecimiento energético.
TREC son las siglas de Trans-Mediterranean Renewable Energy Cooperation, proyecto que también toma el nombre de iniciativa DESERTEC. La idea del proyecto es bastante simple: el norte de África produciría energía eléctrica mediante energía eólica y solar de concentración que sería transportada a Europa por líneas de alta tensión.
La agencia espacial alemana es una de las grandes impulsoras de esta iniciativa. Según los estudios previos el 0,3% de los desiertos del norte de África podrían cubrir la demanda energética de Europa actual y prevista hasta el 2050.
Ventajas de generar la energía en África:
A pesar de la aparente simplificación del proyecto hay numerosos aspectos a tener en cuenta. En principio parece que el coste del sistema podría ser cubierto por Europa y que podría estar transfiriendo energía a España en 2020. Los costes energéticos inicialmente no serían óptimos pero llegarían a ser rentables. El coste de inversión hasta 2050 sería de 45 billones de euros (además de suponer un teórico ahorro de 10 billones de euros anuales para Europa).
De todas formas encuentro unas variables a tener en cuenta en el proyecto:
Vía Energía y Sostenibilidad (los datos económicos son incorrectos).