
Hace unos meses hablé de una empresa que tenía previsto utilizar el agua del mar para cutivar en el desierto especies vegetales de interés para los biocombustibles. Lo probaron en África y lo querían implantar en EEUU.
Ahora hay un proyecto mucho más ambicioso, Sahara Forest Project que pretende obtener agua potable, alimentos y energía todo en uno.
La idea se basa en dos partes, invernaderos de agua salada y energía solar de concentració (CSP). Gracias a esta energía solar (por el calor producido por la central de energía solar de concentración CSP), se evapora el agua del mar y se genera una corriente de aire fresco que refresca los invernaderos para permitir el crecimiento de las plantas.
Esto es lo que dice Greenpeace, que para el 2030 un tercio de la población mundial podría avastecerse con energía solar. Tras aquella elucubración de Greenpeace de obtener el 100% de la energía en España a partir de renovables en 2050 ahora contraataca de nuevo, pero esta vez de la mano de la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica.
Teóricamente podría ser cierto, pero dicen cosas como esta:
Actualmente, la mayoría de los sistemas fotovoltaicos instalados se benefician de sistemas de apoyo económico bien diseñados, en particular el mecanismo de apoyo al precio a través de las tarifas eléctricas, que proporciona una remuneración justa al inversor y premia el esfuerzo realizado al invertir en una fuente de energía limpia. La energía solar se está haciendo más viable económicamente y debería ser competitiva en costes con la energía convencional para 2015 en los países del sur de Europa y para 2020 en la mayor parte de Europa.
Voy a hacer un repaso a esto porque me parece que tienen basante cara:

Utilizar la energía solar para depurar agua no es nuevo, creo que en México ya han hecho algunas pruebas.
Ahora en Almería han desarrollado un método en laboratorio que permite la desinfección de aguas para uso de regadío. En concreto el objetivo es eliminar una serie de hongos que provocan enfermedades en los cultivos.
El uso de la energía solar se combina con la utilización de H2O2 (agua oxigenada) y TiO2 (dióxido de titanio), para conseguir el el oxígeno mate los mircoorganismos. El proyecto se llama Fitosol y ha sido puesto en marcha por la Universidad de Almería.

La marca actual de eficiencia de los paneles solares (en laboratorio) está en 40.8% de conversión de la luz solar en electricidad. Esta marca ha sido conseguida por el departamento de energías renovables de EEUU. En España unos investigadores han desarrollado un material que es capaz de absorber más energía del infrarrojo y podría aprovechar teóricamente hasta el 63% de la radiación solar.
El punto en común de todas estas investigaciones para mejorar la eficiencia de las placas solares se basa en utilizar materiales especiales: germanio, galio, titanio, vanadio… y yo me pregunto si estos elementos se encuentran en abundancia y es fácil obtenerlos.
El titanio es basante abundante, pero el resto no tanto, y sobre todo ¿cuál es el coste de su obtención? ¿Tendríamos suficiente para abastecer las necesidades de placas solares para todo el mundo?
Imagen de Astroyciencia.com

Ayer hablé del uso del hidrógeno sin platino, además de las bombillas de bajo consumo sin mercurio, pero cometí un error, el de fiarme de los periodistas y de los que juegan a ser periodistas. Me explicaré.
La gran noticia de la posibilidad de usar el hidrógeno sin necesidad de platino, utilizando cobalto y fosfatos como alternativa es una media noticia, que además viene del día 31 de julio (¡y ya estamos a 5 de agosto!).
La noticia entera, de la que se han hecho eco más medios extranjeros que españoles (luego nos quejamos de la cultura de nuestro país), es un novedoso sitema de almacenamiento de la energía solar.
Los investigadores estadounidenses del MIT han diseñado un sistema para almacenar la energía solar no utilizada en forma de hidrógeno y oxígeno descomponiendo el agua. Cuando es necesario utilizar energía y ya no tenemos sol, se utiliza el hidrógeno con estos nuevos catalizadores (sin platino).

La energía solar fotovoltaica es cara. Son caras las placas solares. Son necesarios 5 años (más o menos) de producción de energía solar con esas placas para que se amortice el coste energético de su producción.
La energía solar está subvencionada y el gobierno español quiere limitar las primas y limitar su instalación. A Greenpeace le parece mal. Será casualidad pero a mí me parece bien. ¿Por qué despilfarrar el dinero público en pagar unas primas para la producción de energía solar? Prefiero que empleen ese dinero en pagar el déficit tarifario (no entro ahora en los matices a esta afirmación).

Una comunidad de vecinos de una localidad de Canadá ha logrado con energía solar abastecerse del 90% de las necesidades de calor y agua caliente (ACS).
La estrategia consiste en captar en verano todo el calor posible y almacenarlo, ¿cómo se almacena el calor? la respuesta es sencilla: bajo tierra.