
Hasta ahora la forma más eficiente y segura de almacenar el hidrógeno para utilizarlo como combustible son los nanotubos de carbono. Pero una estructura de nanotubos para un coche costaría un par de millones de dólares, así que hay que encontrar una alternativa.
Científicos de la Universidad de Delaware (EEUU) han encontrado una posible solución:las plumas de pollo. La queratina de las plumas de pollo carbonizadas forman unas estructuras similares a los nanotubos de carbono obtenidos en laboratorio y utilizados en ensayos de almacenamiento de hidrógeno.
El coste de utilizar las plumas de pollo es de unos 200 dólares por depósito de combustible para los coches. Y ahora mismo poco se hace con las plumas de los pollos con lo que ya tenemos una valorización de residuos para aprovechar.
Imagen de Just Chaos. Referencia: Cleantechnica.
En Alemania ha comenzado la construcción de una central de energía que combina diversas fuentes: biogás a partir de residuos agrícolas (sobre todo del maiz), energía eólica con tres molinos y producción de hidrógeno que luego será utilizado para producir energía o servirlo como combustible para vehículos. De momento es una planta experimental que costará más de 20 millones de euros.
Esta información es un poco imprecisa para mi gusto, pero no he conseguido una fuente de información al respecto que estuviera completa y detallada.
Más allá del caso concreto, en el futuro deberíamos acostumbrarnos a ver centrales de energía híbridas eólica-solar-biogás, o al menos centrales complementarias dentro del mismo área de acción.
La producción de la energía eólica es discontinua, y deberá planificarse una alternativa renovable (si es que queremos de verdad usar energía renovable), que pueda sustituirla cuando no hay viento. Bien puede ser una central de biogás, bien puede ser un reservorio de hidrógeno, etc.
Según un investigador del MIT, con 5 litros de agua tendríamos cubiertas las necesidades energéticas de casa gracias a un sistema de electrolisis con el que obtendríamos hidrógeno y oxígeno. Esta electrólisis estaría catalizada por cobalto y fosfato de potasio.
Además se podría utilizar la energía solar para esta electrólisis, de forma que lograríamos ser autosuficientes energéticamente.
Todo esto lo cuenta Cleantechnica (1) indicando que la patente del sistema de electrólisis se presentará próximamente.
¿Llegaremos a poder prescindir del gas natural para cocinar o de las acometidas eléctricas? ¿Veremos por la calle instalaciones combinadas de energía solar y células de combustible para utilizar hidrógeno para alimentar las comunidades de vecinos?

Suelo destacar las noticias sobre investigaciones alternativas al uso del platino para la producción de hidrógeno por electrólisis. Se mehabía escapado una de hace unos días.
Investigadores de la Universidad del Estado de Pennsylvania han desarrollado en laboratorio un método para producir hidrógeno por electrólisis utilizando un cepillo de acero inoxidable como catalizador en vez de utilizar platino.

El reto de las pilas de combustible que utilizan hidrógeno es encontrar un catalizador que sea barato y abundante. Ahora bien, hay quien piensa que el uso del hidrógeno no es apropiado por su peligrosidad y la dificultad de su transporte y almacenamiento.
Investigadore del Departamento de Energía de EEUU ha conseguido un catalizador para la utilización del etanol en pilas de combustible, lo que solucionaría el problema de la producción, transporte y almacenamiento del hidrógeno.
Este nuevo catalizador utiliza rodio y platino, así que una vez probado su funcionamiento el reto de elimianr el platino seguirá existiendo, porque es ahí donde está la problemática de las pilas de combustible.

No sé por qué un blog ha publicado hoy una noticia del 9 de julio sobre una hidrogenera doméstica. No recuerdo haberlo comentado así que he aprovechado para profundizar un poco más en la noticia y ver el estado de la tecnología de la empresa británica ITM.
Esta empresa aspira a liderar el mercado del hidrógeno doméstico, con una hidrogenera pensada para casa. Estamos hablando de viviendas unifamiliares. La hidrogenera, originalmente concebida para producir hidrógeno a partir de energía eléctrica tenía el objetivo inicial de abastecer de combustible al coche.
Pero el modelo ha evolucionado, y ya trabajan en una solución global que permite la obtención de hidrógeno a partir de la energía solar o la energía eólica, además de la electricidad si es necesario.

-Investigadores de EEUU han conseguido fabricar grafeno en grandes cantidades. El grafeno es un nanomaterial que puede ser usado para almacenar hidrógeno. El estudio ha sido publicado el 9 de noviembre en Nature Nanotechnology. Via Cleantechnica.
-La empresa de Colorado (EEUU) Solixbiofuels ha aumentado su capital en más de 15 millones de dólares para comenzar la instalación de una planta piloto de cultivo de algas para biocombustibles. Ya han logrado producir 1500 galones por acre, es decir unos 5500 litros por 2,5 Ha y van a poner en marcha una planta piloto de 5 acres con el objetivo de duplicar la producción. Ya veremos si consiguen escalar con tanto éxito.
-Una empresa ha desarrollado unos sensores láser para detectar la fuerza y dirección del viento para modificar la orientación y comportamiento de las turbinas de energía eólica. Vía Technology Reviews. Ahora sólo falta que los molinos sean capaces de redirigirse.
-El blog Climateaudit ha vuelto a encontrar un error en los datos ofrecidos por la NASA sobre las temperaturas medias mundiales del mes de octubre que indicaban un sobrecalentamiento incorrecto. La NASA dice que no es culpa suya si los datos que les dan no son correctos, que ellos sólo hacen los cálculos. Pues nada, el mes que viene que deleguen en Al Gore y luego que digan que ellos no tienen nada que ver. ¿Cuántos datos de temperaturas medias estarán equivocados?

El profesor de la Universidad de California, Anastasios Meli, y fundador de Meli Energy, presenta una alternativa muy interesante en la producción de biocombustibles a partir de microalgas, que consiste en producir los biocombustibles directamente como producto del cultivo.
Una de las líneas de investigación de Melis es la obtención de hidrógeno a partir de las algas.
Cuando se obtiene hidrógeno gracias a la energía solar por este método se está conservando el 12% de la energía solar irradiada.
Con algas verdes del género Chlamydomonas han conseguido en laboratorio un suministro continuo de hidrógeno. Han realizado pruebas a gran escala y el sistema funciona, aunque para la producción de 1 Kg de hidrógeno (equivalente energéticamente aun galón de gasolina), el coste es superior a 10 dólares.