
No sé por qué un blog ha publicado hoy una noticia del 9 de julio sobre una hidrogenera doméstica. No recuerdo haberlo comentado así que he aprovechado para profundizar un poco más en la noticia y ver el estado de la tecnología de la empresa británica ITM.
Esta empresa aspira a liderar el mercado del hidrógeno doméstico, con una hidrogenera pensada para casa. Estamos hablando de viviendas unifamiliares. La hidrogenera, originalmente concebida para producir hidrógeno a partir de energía eléctrica tenía el objetivo inicial de abastecer de combustible al coche.
Pero el modelo ha evolucionado, y ya trabajan en una solución global que permite la obtención de hidrógeno a partir de la energía solar o la energía eólica, además de la electricidad si es necesario.

-Investigadores de EEUU han conseguido fabricar grafeno en grandes cantidades. El grafeno es un nanomaterial que puede ser usado para almacenar hidrógeno. El estudio ha sido publicado el 9 de noviembre en Nature Nanotechnology. Via Cleantechnica.
-La empresa de Colorado (EEUU) Solixbiofuels ha aumentado su capital en más de 15 millones de dólares para comenzar la instalación de una planta piloto de cultivo de algas para biocombustibles. Ya han logrado producir 1500 galones por acre, es decir unos 5500 litros por 2,5 Ha y van a poner en marcha una planta piloto de 5 acres con el objetivo de duplicar la producción. Ya veremos si consiguen escalar con tanto éxito.
-Una empresa ha desarrollado unos sensores láser para detectar la fuerza y dirección del viento para modificar la orientación y comportamiento de las turbinas de energía eólica. Vía Technology Reviews. Ahora sólo falta que los molinos sean capaces de redirigirse.
-El blog Climateaudit ha vuelto a encontrar un error en los datos ofrecidos por la NASA sobre las temperaturas medias mundiales del mes de octubre que indicaban un sobrecalentamiento incorrecto. La NASA dice que no es culpa suya si los datos que les dan no son correctos, que ellos sólo hacen los cálculos. Pues nada, el mes que viene que deleguen en Al Gore y luego que digan que ellos no tienen nada que ver. ¿Cuántos datos de temperaturas medias estarán equivocados?

El profesor de la Universidad de California, Anastasios Meli, y fundador de Meli Energy, presenta una alternativa muy interesante en la producción de biocombustibles a partir de microalgas, que consiste en producir los biocombustibles directamente como producto del cultivo.
Una de las líneas de investigación de Melis es la obtención de hidrógeno a partir de las algas.
Cuando se obtiene hidrógeno gracias a la energía solar por este método se está conservando el 12% de la energía solar irradiada.
Con algas verdes del género Chlamydomonas han conseguido en laboratorio un suministro continuo de hidrógeno. Han realizado pruebas a gran escala y el sistema funciona, aunque para la producción de 1 Kg de hidrógeno (equivalente energéticamente aun galón de gasolina), el coste es superior a 10 dólares.

Una vivienda que se abastezca sólo de hidrógeno para todas sus necesidades energéticas es hoy por hoy idealista, pero los proyectos que estudian la conjunción hidrógeno y viviendas tienen varias consideraciones muy interesantes.
En el Reino Unido se han gastado 2 millones de libras en disponer de una casa que utiliza un depósito de hidrógeno como única fuente de energía, eso sí, obtenido gracias al gas natural. Y han conectado a la red eléctrica la vivienda, de forma que produce energía para otros a partir del gas natural. Aunque esto pueda parecer que hace perder la magia al asunto, es muy intersante por varios motivos:

Un avión volando exclusivamente gacias a células de combustible de hidrógeno es una novedad tras las pruebas que realizó Boeing de un pequeño vuelo de una avioneta propulsada por baterías.
El centro aeroespacial alemán ha desarrollado esta avioneta con la intención de que las células de combustible sean un apoyo para el vuelo de pequeñas aeronaves.
El objetivo era comprobar el comportamiento de estas células de combustible fabricadas por la empresa alemana BASF, en condiciones de alta temperatura (120-180ºC) y baja presión.
Por cierto que esa página web dispone de una animación muy interesante a la vez que breve explicando cómo funciona una célula de combustible gracias al hidrógeno. (Casi este es el motivo de que hable de la noticia, porque la animación me parece muy sencilla y didáctica).
Referencia: Fuellcellworks.