
Lo malo del titular es que ahora tengo que mencionar las mentiras para no quedar yo como un mentiroso. Se trata de una especie de libro editado por la asociación de periodistas de información ambiental (apiaweb.org) llamado “Lo lógico de lo ecológico (50 claves para salvar el planeta)”.
El libro, por llamarlo de alguna manera, está patrocinado (es decir, pagado) por la Fundación Biodiversidad (es decir, con dinero público). En él participan prestigiosos periodistas ambientales (esto lo digo sin ironía) que se han dejado seducir por el sensacionalismo y las corrientes oficialistas y de moda para incluir en la pésima edición, un montón de inexactitudes, verdades a medias, generalizaciones de lo particular, es decir, mentiras, y algunas mentiras directas sin más contemplaciones.
Esitado en papel reciclado y con tintas vegetales han tenido la brillante idea de imprimir en diversos colores sobre el papel color hueso reciclado. Así el gris claro, el amarillo pálido y otras variantes pálidas del arco iris hacen que el texto no sea apto para personas con vista cansada o sin un buen chorro de luz, porque hay secciones como el índice que no hay quien lo lea. Pero mola mucho porque son tintas vegetales…
El libro está repartido en seis secciones, agua, biodiversidad, cambio climático, ciudades, energía y salud, haciendo un repaso por distintos aspectos cercanos a nosotros y con los que, según nos planteemos nuestro modo de vida, podemos estar apoyando al Planeta.
Me gusta la idea, me gusta la propuesta de ejecución, me gustan muchos de los temas tratados, pero no me gustan las mentiras que hay entre el texto, haciendo que la protección del medioambiente y el modo de vida saludable para la Naturaleza y para Nosotros sea una cuestión de política o moda alejados del rigor científico y de la verdad Natural.
Para apoyar mis palabras debo mostrar cuáles son éstas mentiras, así que aquí están alguna de ellas: Continuar leyendo »
Al final se me han adelantado los medios tradicionales para hablar sobre este tema de hace una semana: las nuevas bolsas de plástico “bolsas ECO” 100% reciclables y con un 15% de plástico reciclado y un 25% más de capacidad.
En realidad todas las bolsas de plástico de los supermercados son reciclables, y por eso la Asociación Nacional
de Industriales de Plásticos (ANIP) considera poco limpio el juego de alguna cadena de hipermercados que intenta criminalizar a las bolsas de plástico por poco ecológicas.
Por otro lado, las cifras de la ANIP y de la organización ecologista WWF sobre la realidad de la degradación de las bolsas de plástico y sobre la cantidad de bolsas que se reciclan no coinciden con las cifras que aporta la cadena de hipermercados.

Científicos de EEUU proponen reforestar el desierto del Sahara, el desierto de Australia y en general los desiertos cálidos. El trabajo ha sido publicado en la revista Journal of Climatic Change según información del diario británico The Guardian. El objetivo, que los nuevos árboles se coman todo el CO2 que producimos.
Tengo mis dudas de la calidad de la propuesta pero en cualquier caso hay varias cosas a considerar. Si convertimos el desierto del Sahara en un bosque necesitaremos agua para ello y la propuesta plantea la desalinización de agua marina.
Con esta propuesta eliminamos el ecosistema desértico, y logramos una redistribución de lluvias por la atracción de los nuevos bosques. Esto sin duda afectaría a las lluvias en otras partes del Planeta, algo que no se ha tenido en cuenta.

Este iba a ser un artículo sobre el coste y precio de las bolsas biodegradables, y después hablaré de ello, pero me he encontrado con Oxibio, el plástico 100% degradable.
La empresa británica Symphony Plastic Technologies ha desarrollado un aditivo llamado “d2w” (marca registrada) que añadido a los plásticos en el proceso de fabricación permiten que éstos se degraden completamente.

Lo de limpiar el monte tiene sus detractores, como todo, pero la realidad muestra que si queremos convivir sanamente con el monte es necesario que esté libre de maleza y madera muerta para facilitar la regeneración del mismo y evitar o reducir el efecto de los incendios forestales.
En los Monegros (Aragón), además de tener un desierto famoso, tiene superficie forestal que debe ser cuidada, sobre todo en lo que se refiere a los cortafuegos. Los dromedarios que hay en la zona para uso turístico se han convertido ahora en una herramienta de limpieza del monte haciendo lo que más le gusta a cualquier animal, es decir comiendo maleza, arbustos, hojas y todo tipo de vegetación.
Lo llamativo en este caso es la utilización de dromedarios, ya que cada vez en más lugares utilizan la ganadería para controlar el crecimiento vegetal, no sólo en la prevención de incendios, sino también para garantizar el mayor suministro solar en un huerto de paneles solares fotovoltaicos.