
Una empresa estadounidense ha decidido reciclar el contenido asfáltico de los restos de los tejados (utilizado en aislamientos) para utilizarlo en carreteras y asfaltado de aparcamientos.
El hecho concreto me parece un ejemplo de las grandes posibilidades que existen con el reciclado de materiales y residuos que hasta ahora no se nos ha ocurrido reutilizar.
Y más allá del ejemplo concreto quiero resaltar una frase del artículo original (en inglés): “Nadie se preocupa de proteger el medio ambiente, sino en que hacer esto tiene sentido económico”. Puede parecer un poco triste que lo que nos interese realmente sea el aspecto económico, pero este mundo funciona a través de las empresas, y las empresas tienen un único objetivo: ganar dinero.

La construcción de una carretera plantea dilemas de protección de medio ambiente muy importantes, y eso lo sabemos sobre todo en las grandes ciudades y alrededores.
¿Dónde ponemos el límite entre necesidad vial y protección del Medio? Dos ejemplos recientes son la M-30 en Madrid que dió que hablar hasta en Europa, porque las enormes obras de soterramiento de una gran parte de esta vía que circunvala Madrid se realizaron sin informe de impacto ambiental al ser considerada una calle y no una carretera (tecnicismo muy bien traído para la ocasión).
Tras haber visto y sufrido las obras de cerca, puedo decir que el impacto local en los alrededores de la carretera, tal vez salvo el polvo en suspensión durante alguna de las fases de las obras, no ha existido. ¿Adónde se han llevado toda la tierra que han sacado para construir los túneles? esta parte ni idea, pero suponiendo que los residuos de la obra los hayan gestionado adecuadamente, el impacto ambiental no sólo no se ha controlado sino que gracias a las actuaciones posteriores (que aún les queda) de ajardinamiento y reforestación de la superficie liberada de coches compensa y corrige enormemente el impacto sufrido.

¿Alguien se imagina que las cuatro torres de Chamartín en Madrid (España) fueran torres verdes, campos de cultivo?
El New York Times ha publicado un artículo intersante sobre la posibilidad de este tipo de construcciones. Recomiendo la galería fotográfica asociada (requiere registro en la web, la mayoría corresponden a Verticalfarm). La idea está llena de inconvenientes reconocido por uno de sus máximos impulsores: precio, aporte de energía, control de fertilización y plagas, trastornos climáticos según la altura del edificio si se mantienen abiertos, etc.
Profundizar en el estudio teórico de este tipo de edificaciones puede llevar a lograr superficies de cultivo urbanas que cubran parte de las necesidades alimentarias de la población. ¿Pagarías por disponer de tu porción de huerto urbano a cambio de unas cuantas verduras que te toquen cuando se haga el reparto de la cosecha? Continuar leyendo »

Una aurora boreal es un espectáculo que muchos quisieran disfrutar en directo, pero hay espectáculo en cosas mucho más cercanas como las tormentas eléctricas.
Es relativamente fácil que cualquiera de nosotros haya podido presenciar una tormenta eléctrica. Digo presenciar y no disfrutar porque hay a quien no le gusta que la Naturaleza se imponga de esa manera.
Estos días pasados estamos asistiendo a incendios de enromes proporciones en California (EEUU), provocados por tormentas eléctricas: más de 6.000 rayos caídos sobre los bosques secos. Evidentemente a estos incendios no los catalogamos como espectáculos de la Naturaleza por su connotación negativa, pero las tormentas que los precedieron desde luego que serían dignas de ser observadas.
Hace bastantes años en EEUU hubo un gran incendio en uno de sus parajes naturales emblemáticos, no recuerdo bien si fue el parque de Yellowstone, y en aquél caso se optó por desistir de controlar el incendio, sólo acotarlo, pero se permitió que las llamas acabaran con todo lo que pillaron a su paso. La alternativa servía para poco, no hubieran podido controlar el incendio.
Mandamos una cuadrilla a limpiar el monte y provocan un incendio devastador. Esto es lo que pasa cuando las cosas no se hacen bien. Casi todo empleado considera que en su empresa hay cosas que no se hacen bien, pero la vida de las emrpesas sigue y normalmente no afecta mas que a las propias empresas que renquean, a veces se hunden y si tienen algo interesante alguien listo las reflota.
Si limpiamos los montes prevenmos los incencios forestales, pero si reciclamos personal de otras labores para la limpieza de montes, y no se les aporta la cualificación necesaria (por muy poca que sea), pues el trabajo no se hace correctamente. Si se trata de una empresa normalmente todo queda en casa, pero si se trata de un gobierno y del monte de todos, pues el tema es más grave.
Desconozco si los operarios detenidos y acusados de negligencia (eso dicen que no lo digo yo) por el incendio en Tarifa estaban o no cualificados. No he leído que ningún periodista se haya molestado en averiguarlo, se les habrá pasado, quizá dentro de unos días alguien aporte esta información. Así que voy a poner 2 supuestos (seguro que hay más):
Cosas de internet, ahora se publica en blogs americanos información sobre un concurso de diseño que tuvo lugar en 2006 y que ganaron unos españoles afincados en San Sebastián. La “casa horizonte”.
Quería hacer una referencia a una casa de emisiones cero japonesa que están montando a modo de prototipo. TIene una configuración convencional como chalé independiente, es decir, es algo más realisa que muchos diseños innovadores pero poco funcionales o al menos poco adaptables a nuestra mentalidad de vivienda habitual.
Se trata de una vivienda de 280 m2 (bastante grande, espero que puedan construilas más pequeñas).Esta casa japonesa utiliza:
Viendo estos prototipos donde el diseño de las viviendas está tan condicionado, donde se utilizan materiales y productos escasos o caros (o proptotipos que es peor), me da la sensación que las viviendas de emisiones cero son más complicadas de conseguir de lo que parece, a pesar de los proyectos que tienden a estos objetivos.
Mayor eficiencia en el aprovechamiento de la energía solar:

Hace tres días pasé de largo de la noticia sobre el Atlas de África en cuanto a su medio ambiente, creado con imágenes vía satélite además de un completo informe, comparando fotografías de hace más de 30 años con fotografías actuales. Ayer se publicó en los grandes medios de comunicación con apelativos como “el atlas del cambio climático”.
¿Por qué manipulan los periodistas la información? ¿Lo hacen de forma consciente o ya es un vicio adquirido de cuya magnitud no se dan cuenta? No me sorprende porque hasta la versión española de la página oficial de la ONU hace referencia a una noticia de un medio en este sentido manipuladora, en vez de hacer referncia al informe de la propia organización.
La nota de prensa del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP en inglés), dice:
“crecimiento de la población, cambio climático y en algunos casos los conflictos que han afectado al desarrollo natural”
Y si atendemos al informe completo y a la noticia de los propios medios, nos damos cuenta que hacer el centro del atlas el cambio climático no tiene sentido salvo en todo caso la desaparición de los glaciares de las montañas de Uganda (lo que no quiere decir que yo lo esté afirmando).
El resto del deterioro tiene explicación en el aumento de la población, la deforestación por la apertura de nuevos caminos, deforestación y deterioro del suelo por la extensión de zonas de cultivo, y lamentablemente por los campamentos de refugiados.
Por otro lado, no todo es negativo en este atlas y también se ha observado la recuperación de determinadas zonas.