Los desechos sólidos son arrojados a una piscina, y regados con las mismas aguas residuales y un pequeño “ejército” de lombrices. Éstas se alimentan de muchos organismos; pero, al mismo tiempo, excavan la tierra permitiendo la entrada de oxígeno y la generación de más microbios. El agua residual nutre este pequeño ecosistema hasta que alcanza su completa degradación.
Un buen sistema además de natural. Pero auqneu el agua no se depure al 100% ( sólo queda libre de contaminantes el 95%) se emplea para riego. A pesar de todo merece la pena puesto que se obtiene abono y es un sistema 100% natural para limpiar el agua.
Fuente: El Mundo