¿Quién diría que tiene algo que ver la desalación de agua de mar, la generación eléctrica y los incendios forestales? Recomiendo leer un artículo de Alberto Vázquez Figeroa (del que ya sabeis que soy forofo).
Una de las ideas principales es la utilización de agua de mar para apagar incendios, bombeando este agua desde el mar hasta los puntos montañosos cercanos durante la noche cuando hay excedente energético. Después tenemos tres alternativas:
Continuar permitiendo que los parques eólicos constituyan semejante peligro significa una insensatez, por lo que resulta esencial transformar toda su energía altamente inestable en potencial de energía hidráulica controlada.
Por fortuna existen muchos países que cuenta con mar y montañas cercanas por lo que se encuentra en disposición de “Reciclar” una parte muy significativa de sus excedentes y mantenerlos en reserva.
Parece la solución perfecta para muchos puntos del litoral. Vázquez Figueroa avala esta propuesta mediante un informe técnico del Ministerio de Medioa Ambiente y la opinión de técnicos de Unión Fenosa.
Y además sería rentable.
Sólo hay un pequeño problema: si apagas fuego con agua de mar envenenas la tierra con las sales y, desde luego, no vuelves a tener problemas de incendios porque no volverá a crecer bosque.
De esa parte no estoy seguro, pero probablemente sea mejor un poco de sal a que se lo coma el fuego, Intentaré averiguarlo.