Por lo visto los canguros no emiten metano como vacas y ovejas. El metano es un gas con un gran efecto invernadero, y su emisión por parte del ganado no se puede evitar, salvo que dejemos de comer carne y de usar lana.
Así que los científicos han decidido estudiar las bacterias responsables de la buena digestión de los canguros para traspasarlas al ganado y conseguir que no emitan metano además de digerir mejor los alimentos con lo que se reduciría un 15% su alimentación.
Fuente: Infobae.