Con el objetivo de encontrar formas de convertir las plantas en combustible, y llevar nuevas tecnologías al mercado en los próximos cinco años, el Departamento de Energía de Estados Unidos está organizando tres centros de investigación bioenergética.
Dichos centros centrarán su estudio en encontrar microbios naturales que puedan romper el lignin, un componente de plantas y árboles, para dar acceso al material combustible interno, la celulosa.
Se ubicarán en Oak Ridge, Tennessee; Madison, Wisconsin; y en un lugar cerca de Berkeley, California. Supondrán una inversión de 125 millones de dólares.
Fuente: Biocombustibles.es