El Gobierno avisa del inicio de un ciclo de sequía severa
Narbona asegura que España sufre el periodo más seco en seis décadas y lanzará esta semana una campaña para fomentar el ahorro de agua.
A. CAMPOS / AGENCIAS
Madrid. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, advirtió ayer que el presente año hidrológico (que comenzó en septiembre), es “el más seco en 60 años”, y avanzó que podemos estar al inicio de un “ciclo de sequía” que se prolongue más allá de este ejercicio. Por el momento, ya hay siete comunidades autónomas que han aplicado restricciones en los campos de regadío.
“Nuestros ríos y acuíferos irán a la baja por la escasa pluviometría y la evolución de las temperaturas” como consecuencia del cambio climático, auguró, durante su comparecencia ante la Comisión General de las comunidades autónomas del Senado, para informar sobre los problemas del agua.
Para hacer frente a esta delicada situación, el Ministerio de Medio Ambiente lanzará esta misma semana una campaña nacional de concienciación para inducir a un “comportamiento responsable” por parte de los ciudadanos. Narbona avanzó que ya se han activado los centros de intercambio de derechos de agua y que se están estudiando operaciones en Andalucía, en situaciones concretas, con la intención de que se creen para el año próximo “auténticos” bancos públicos de agua para la reasignación de cuantías. También recordó la próxima creación de la Confederación Sectorial del Agua.
La titular de Medio Ambiente criticó la situación que se encontró en cuanto a política de agua cuando el PSOE llegó al Gobierno. “La situación de partida era francamente mala en las Sociedades Estatales del Agua”, indicó, asegurando que “había muchas obras hidráulicas previstas en marcha sin haber sido sometidas a la declaración de impacto ambiental”. Criticó también que sólo se había completado el 15 por ciento de las obras previstas en el Plan Hidrológico Nacional, porcentaje que en la actualidad ha ascendido al 30 por ciento.
Una de las prioridades de su departamento es la depuración de aguas residuales y el abastecimiento a poblaciones, que no está garantizado en gran parte de España, incluso en la España húmeda, por la sobreexplotación y contaminación de acuíferos, y es un problema grave. A este respecto, dijo que el Gobierno está haciendo “un esfuerzo intensísimo” para garantizarlo en las zonas más afectadas como Castilla La Mancha, Extremadura o Castilla León, pero también en la España húmeda.