La mayor parte de la energía vertida a la red de distribución de la isla provendrá de la central hidroeléctrica, mientras que la mayoría de la energía eólica generada se utilizará para alimentar el sistema de bombeo y, por tanto, ser almacenada en forma de energía potencial en el depósito superior, lo que garantiza la estabilidad de la red de distribución.
Primer ejemplo que hay que seguir como modelo de utilización de energías renovables, una isala inteligente, sí señor. No tantas habladurías sobre calentamiento global, y más hechos palpables como éste.
Fuente: El Mundo