Alguna compañía eléctrica dice que la generación eléctrica distribuida no significa generación localizada y a menor escala que la generación eléctrica convencional. Supongo que es porque no les interesa quedar fuera del mercado de la generación eléctrica, sea a la escala que sea, y la generación distribuida puede amenazar la dependencia que tenemos de estas grandes compañías.
Al igual que la generación distribuída puede desvincularse en cierta manera de las grandes redes de distribución eléctrica, ¿qué pasaría si pudiéramos almacenar de forma local, particular, parte de la energía que consumimos? Me refiero a generarla de forma “autónoma” mediante técnicas renovables y almacenarla para cuando la necesitemos.
El primer paso sería la producción de esta energía, pero no se plantea porque sin un sistema de almacenamiento de poco sirve. Este sistema de almacenamiento puede estar tan cerca como los coches eléctricos. Aunque tienen detractores por la eficiencia total acumulada en el uso de la energía menor que la eficiencia de derivados del petróleo, esto es simplificar las cosas.
La realidad es que de momento son caros y escasos, con un rendimiento y una eficiencia limitados, pero el tiempo permitirá su mejoría. Y con el tiempo lo que obtendremos seremos montones y montones de baterías que con una capacidad de carga del 80% ya no serán útiles para los coches. Podremos reciclarlas, pero también reutilizarlas en otros ámbitos donde la capacidad de recarga no sea tan importante mantenerla al máximo: el almacenamiento de energía a pequeña escala.
Creo que será un reto en el objetivo de la reducción del consumo de energía centralizado y en el aumento de las energías renovables. De momento ni siquiera disponemos de regulación para la generación de energía mini-eólica, pero los intereses político-económicos no pueden frenar la necesidad ni la oportunidad.