
Hace unos meses hablé de una empresa que tenía previsto utilizar el agua del mar para cutivar en el desierto especies vegetales de interés para los biocombustibles. Lo probaron en África y lo querían implantar en EEUU.
Ahora hay un proyecto mucho más ambicioso, Sahara Forest Project que pretende obtener agua potable, alimentos y energía todo en uno.
La idea se basa en dos partes, invernaderos de agua salada y energía solar de concentració (CSP). Gracias a esta energía solar (por el calor producido por la central de energía solar de concentración CSP), se evapora el agua del mar y se genera una corriente de aire fresco que refresca los invernaderos para permitir el crecimiento de las plantas.
El agua evaporada después es condensada y utilizada como agua dulce para los propios cultivos y para las turbinas de vapor que la planta solar de concentración necesita para producir energía. Según el promotor de la idea, 10.000 Ha de invernaderos de agua salada pueden conseguir 1 millón de toneladas de agua potable al día.
Me gustaría ver cómo la iniciativa europea DESERTEC para utilizar los desiertos africanos como fuente de energía gracias a plantas de energía solar de concentración CSP y esta otro tipo de proyectos se desarrollan conjuntamente para el beneficio de estos desiertos, no sólo el Sahara.
Fuentes: Theguardian, Sahara Forest Project.
Imagen de exploration-architecture.com