Lo que nos faltaba, una etiqueta verde para la energía renovable que nos venden. Tal como he escrito la frase anterior no queda claro si nos venden la energía o la etiqueta, pues eso mismo.
A algún mercadotécnico se le ha ocurrido la gran idea de certificar el origen renovable de la energía. Como si a mi casa me fueran a traer sólo energía verde si lo pido, y la no renovable que la consuma otro que no le importe. Si eso fuera posible me gustaría verlo de verdad y que me lo desglosaran en la factura, y que cobraran por la energía verde un céntimo más a ver cuántos supuestos ecologistas la querrían.
Recuerdo que por Suiza sí que existe la posibilidad en determinadas zonas de pedir sólo energía renovable, y se paga a un precio más caro. Lo que no sé es si te plantan un molino enfrente de casa para darte la energía renovable.
Y esto lo he leído en una triunfante noticia del panfleto Público.