Con la nueva tendencia de hacer instalaciones de paneles solares para vender la energía a las compañías eléctricas, o huertas soalres como las llaman, están apareciendo bandas de delincuentes especializados en el robo de las placas.
Nos cuenta La Verdad de Alicante, que la producción de placas solares no es suficiente para cubrir la demanda, lo que junto con su precio, se están convirtiendo en un reclamo para ladrones que después las venden en el extranjero, principalmente Marruecos.
Los robos de los paneles solares en las instalaciones han llevado a los instaladores a idear sistemas de seguridad que dificulten el trabajo de los ladrones. Por su parte las aseguradoras de estas instalaciones han subido sus primas y exigen medidas de seguridad adicionales para conceder una póliza.
Desde luego, como no se eviten este tipo de robos, muchos se echarán atrás en la idea de montar una instalación solar.