Los naturalistas de la Fundación Oso Pardo (FOP), que vigilan la población de 130 osos de la cordillera cantábrica, han descubierto en los últimos años que las osas con crías no siempre hibernan. El presidente de la Fundación y coordinador de la estrategia nacional para la conservación del oso, Guillermo Palomero, explica que “si el invierno es suave, a las osas les compensa salir a buscar alimento porque es energéticamente rentable”.
Las osas si saben lo que es energéticamente rentable, ojalá algunas empresas y particulares aprendieran de las osas.
Fuente: El Pais
No hay entradas relacionadas...