Antes de anda recuerdo a los lectores que el hecho de que haya desaprensivos que cultiven en las tierras de la selva amazónica para la producción de biocombustibles no significa que los biocombustibles sean malos. Probablemente deforestarían igualmente la selva con otros motivos.
Dicho esto, debería haber un control internacional del origen de la materia prima para biocombustibles al igual que supuestamente la hay para el origen de la madera para la construcción o muebles.
El aspecto más preocupante de la noticia es que los últimos años la deforestación se había frenado y ahora vuelve a repuntar. Los gobiernos deberían ocuparse de esto. ¡Ah sí, los gobiernos de los países de la zona que se dedican a expoliar en su beneficio a cuenta de ayudar a su pueblo el cual no hace sino emperorar sus condiciones de vida mientras a los gobernantes les salen arrugas por la buena vida que se dan…