
Si antes hablo de la mortalidad de aves por molinos de viento, antes sale una nueva noticia relacionada.
Según publica el diario elmundo.es, el CSIC y la fundación Migres han desarrollado un sistema para detectar las grandes aves a una distancia de 750 metros de los molinos con una trayectoria de choque, de forma que se pueda ralentizar el giro de las aspas de los molinos hasta una velocidad que no suponga peligro.
Según esa misma información, el ratio de aves muertas por molino es de 0,5 / molino y año, es decir, justo lo que estimaba en mi anterior artículo. Pero en algunos parques como sospechaba, que se encuentran situados en zonas especiales la mortalidad puede llegar a 7 aves por molino, y si se trata de grandes aves protegidas, pues es mucho.
En Cadiz 38 molinos dejarán de girar durante el día hasta finales de mes para evitar el choque de los buitres. Esto debe ser un coste que se debe tener en cuenta cuando se planta un parque eólico.
No pienso enlazar a ninguno de ellos ya que el diario no cita la fuente ni permite los enlaces, y el CSIC, a pesar de que ha renovado su web y es mucho mejor que antes no menciona el estudio (lo hará con retraso), y la fundación lo mismo.