La desertificación, concepto que añade al fenómeno natural de la desertización los procesos erosivos originados por la actividad humana, afecta a un tercio de las tierras del planeta. Cada año causa un elevado número de víctimas y amenaza la alimentación de 1.200 millones de personas, según la ONU. La pérdida de suelo fértil donde cultivar –considerada una catástrofe ambiental de primera magnitud–, viene motivada por fenómenos que se retroalimentan entre ellos: sequías, laboreo intensivo, lluvias fuertes, incendios forestales o urbanización.
Pues si finalemente se lleva a cabo será provechoso, claro está, y como todo, según lo planteen; peri si es cierto que es encesario. Es un fenómeno al que no se le da mucha importancia y la tiene tanto o más que el famoso cambio climático. De hecho se dice que es consecuencia de éste. Manos a la obra, a luchas contra la sequía.
Fuente: El Mundo