Una conocida cadena de comida rápida internacional presume en Francia de utilizar sólo energía renovable. La forma de hacerlo es que dispone de certificados de productores de energía renovable que indican su energía producida y que “se la asignan” a esta cadena de restauración. De esta forma nadie más podrá decir que utiliza esa energía renovable, aunque al final la energía que utiliza venga del pool eléctrico.
Cuento esto porque me sirve para enlazar con el tema de la producción de energía de forma distribuída, aunque no necesariamente renovable, que se ha demostrado ser el método más eficiente para la producción y consumo energéticos. A las compañías eléctricas no les gusta hablar demasiado de esto si no son ellas las que producen la energía y creo que esto dificulta su extensión. El caso comentado anteriormente muestra el interés de empresas y consumidores por poder decir que consumen energía renovable (en España de momento no hay mucha demanda), aunque en realidad no es un consumo directo de la producción porque la producción y distribución de la energía está centralizada.
En verdad sólo las cooperativa de producción de energía renovable pueden decir que consumen realmente la energía que producen de forma renovable.
¿Y qué tiene que ver con la recarga de vehículos eléctricos enchufables?
Una de las pegas que muchos ponen a los vehículos eléctricos enchufables es que el origen de la energía eléctrica utilizada para la recarga de las baterías del coche no es renovable, y que por tanto no estamos consiguiendo un beneficio demasiado sobresaliente con respecto al uso de combustibles fósiles. Esto es matizable, pero efectivamente es un inconveniente para considerar que estamos siendo sostenibles con el consumo energético.
Ahora las empresas Urban Green Energy y GE Energy Industrial Solutions han presentando Sanya Skypump, una estación de recarga para vehículos enchufables que suministra electricidad generada de manera renovable mediante energía solar y energía eólica. El lanzamient está previsto para 2012 pero instalarán antes estaciones piloto en Nueva York, Pekin y Barcelona.
Me gusta pensar, que este podría ser el principio de las microestaciones de energía renovable para autoconsumo y una apertura de mente a las posibilidades de la generación eléctrica distribuida (renovable o no).

La Sociedad Española de Ciencias Forestales ha publicado el informe de situación forestal en España correspondiente al año 2010. El informe tiene más de 300 páginas y cubre todo lo que os podáis imaginar sobre el sector forestal. Yo voy a destacar algunas cosas, pero necesariamente me dejo otras muchas en el camino.
Estoy convencido de que el aprovechamiento sostenible de nuestras masas forestales es posible, necesario y beneficioso para nuestro modo de vida y ya que nos ponemos para nuestra economía. Pero la percepción social de la importancia del bosque creo que es baja.
Muchas pequeñas empresas fabricantes o vendedores de madera y priductos derivados están utilizando madera certificada y aprovechando este valor para diferenciarse en el mercado. Poco a poco podemos ver cómo las grandes empresas (Ikea, Leroy Merlin por ejemplo) se están uniendo a esta tendencia e incorporando en sus comunicaciones y marketing el mensaje del uso sostenible de la madera, y cuando les es posible destacan que utilizan madera forestal certificada.
Esto está ayudando a que el consumidor perciba a la madera como un producto natural que no sólo se debe utilizar sino también proteger.
Existen dos entidades reconocidas internacionalmente en la certificación de madera sostenible: FSC y PEFC. Cualquiera de las dos aporta las garantías de un origen sostenible de la madera.
Sobre le informe destaco algunos puntos:
Una de las luchas más importantes sobre los biocombustibles es si su producción es tan sostenible como promete o todo lo contrario.
En los criterios de sostenibilidad debemos tener en cuenta tanto criterios medioambientales (afectación de terrenos, proceso de producción), como criterios sociales (afectación de recursos alimentarios o de subsistencia de poblaciones pobres).
Hace un año la Unión Europea descartaba imponer criterios de sostenibilidad para la biomasa, pero ahora han aprobado siete protocolos de certificación de sostenibilidad para la producción de biocombustibles, que en principio incluyen un par de ellos aplicables a la biomasa (aunque no los he leído), y el resto son referentes sólo a la producción de biocombustibles líquidos.
Parece que las presiones de las organizaciones que han denunciado situaciones de abuso en nombre de los biocombustibles han dado sus frutos. Aunque me permito buscar otra motivación: la importación de biocombustibles en Europa tiene constreñida la industria de producción local (por local me refiero a la europea).
De esta forma, sólo los biocombustibles certificados sostenibles serán subvencionados y apoyados, lo que abre una nueva etapa para los productores como la española Abengoa que ha conseguido la validación de su propio proceso de certificación de sostenibilidad en la producción de biocombustibles.
Vía Energías Renovables. Página de la Comisión Europea donde encontrar todos los documentos.
Otro artículos sobre alimentos frescos, prometo variar para el próximo. Hoy no voy a escribir apenas, os dejo las imágenes (de poca calidad porque han sido tomadas con el móvil de forma precipitada), que muestran mejor lo que quiero decir.





Esta semana he visitado la fábrica de papel de Stora Enso en Barcelona con el objetivo de conocer el proceso de reciclaje de los Tetra Briks (de la empresa sueca Tetra Pak). La papelera fabrica en España cartón para envases, y su materia prima fundamental es el papel y cartón recuperado. El 30% del cartón que utilizan actualmente proviene de los envases de Tetra Pak, y quieren aumentar su uso hasta el 75% si consiguen la suficiente materia prima, es decir, los suficientes envases recogidos en los contenedores amarillos de nuestras basuras.
Los “briks” de Tetra Pak están formados de cartón en un 75%, polietileno (20%) y aluminio (5%). Hasta ahora sólo se podía reciclar el cartón, y las capas de polietileno mas la finísima capa de aluminio no podían separarse. Pero eso ha cambiado. Ahora el 100% del material de los briks puede reciclarse y lo único que falta para que estos envases no generen ningún residuo que vaya a parar a los vertederos es que los reciclemos.
Sólo el 51% de los envases de Tetra Pak son recogidos para su reciclaje en España, una cifra que no está nada mal, pero muy lejos de las posibilidades reales. ¿Por qué no echamos al cubo amarillo la mitad de los envases que consumimos?
El acuerdo entre Tetra Pak, Stora Enso y otras empresas de innovación tecnológica más la inyección de 8 millones de euros han permitido desarrollar un proceso pionero en el mundo para la recuperación industrial del aluminio y el polietileno en el proceso de reciclado de los envases de Tetra Pak. El polietileno acaba como gas que se utiliza en el proceso de fabricación de papel y el aluminio se convierte en lingotes que son introducidos en la industria. El proceso es incluso lo suficientemente eficiente como para ser rentable por sí mismo con la venta del aluminio, pero aunque no lo fuera, es responsabilidad de todos, consumidores y fabricantes, costear el reciclaje de los materiales que consumimos y evitar la generación de residuos.
Ya estamos pagando el reciclaje del vidrio, las pilas, los envases, cada vez pagamos un precio más cercano al real por la electricidad (aceptando todos los matices que Jumanji quiera), etc. Hagámonos responsables de nuestra propia vida con respecto al Medio Ambiente, y recilemos el 100% de los envases (por empezar por algún sitio).
Algunos de mis compañeros de viaje ya lo han contado como Jumanji (blog muy recomendable).
Y os dejo con un vídeo sobre una historia de amor de la leche, que aunque trata de envases de plástico, podemos cambiarlos por nuestros cotidianos Tetra Briks de leche.
Vía Lacriaturacreativa.