En los últimos meses la cadena de hipermercados Carrefour ha estado haciendo publicidad de su gestión de compra de productos frescos: productos locales y a pequeños productores. El mensaje es triple, por un lado la calidad de los productos, por otro la sostenibilidad de la producción, y en tercer lugar el apoyo a los pequeños productores.
Aunque la asociación de pequeño productor y sostenibilidad de los procesos de producción puede ser muy relativa, la realidad es que la pequeña producción suele ser más cuidadosa tanto con el producto como con el medio ambiente.
Esta característica de la cadena de suministro tiene además un importante potenciador en la nueva estructura de sus hipermercados que está denominando “Planet”, y que disponen los productos de forma diferente, más cercana al cliente, de forma más atractiva, lo que refuerza la imagen de calidad de los productos a la venta.
Por otro lado, está introduciendo productos de producción ecológica como la leche con marca propia, algo que ya hacían otras cadenas como El Corte Inglés, contribuyendo a la imagen de toda la campaña.
Más allá de las marcas vemos cómo en esta estrategia que implica a toda la cadena de suministro hasta la venta al cliente está presente el cuidado al medioambiente y favorece que el consumidor se incline por productos más sostenibles sin que el precio sea un freno. De hecho el precio no es un factor que destaque por desviarse de la media.
Estoy seguro además que muchos de esos pequeños productores podrían, sin apenas cambiar sus hábitos, convertirse en productores ecológicos (algo que ya ha ocurrido).
Todo esto repercute en la capacidad de venta online de productos frescos en los sitios web que utilizan la calidad y la cercanía del productor como elementos diferenciadores respecto a los supermercados tradicionales. En este caso el mundo off-line ha hecho suyos los argumentos de marketing del mundo online lo que augura a mi parecer una dura batalla por captar y convencer al consumidor.
Mi único miedo es que ante la igualdad de argumentos, el precio vuelva a ser el factor determinante de inclinar la balanza, con lo que se podría perder parte del valor alcanzado en la sostebilidad y calidad de la producción en la venta de productos frescos, pero para eso aún falta tiempo.
Sabemos que el parque automovilístico español es muy viejo, o mejor dicho, es más viejo que en otros países europeos. Creo que la media está en 7 años, lo que no me parece ninguna barbaridad para lo que cuesta un coche. Lo que sí es cierto es que los nuevos vehículos contaminan cada vez menos y que siete años de diferencia se nota mucho.
Cuando compramos un coche sabemos lo que contamina según los indicado en las especificaciones, pero ¿sabemos lo que contaminan los coches que están en circulación por nuestras calles y carreteras? La respuesta es que no y para responder a esta pregunta surge el proyecto Reto50.
El 70% de los vehículos en España son diésel, es decir que son grandes contaminantes de sustancias peligrosos para nuestra salud como NOx y PM (partículas) aunque los vehículos consuman un 15% menos de combustible. Y además, según nos informa Reto50, muy pocos contribuyen con la mayoría de las emisiones. De media, podemos considerar que el 10% de los vehículos contribuye con:
El objetivo final es poder reducir la contaminación ambiental provocada por los coches, pero para eso hay que conocer datos reales de estos niveles de contaminación.
Reto50 cuenta con la tecnología adecuada para poner en marcha programas de medición de contaminantes de coches en circulación y poder sacar conclusiones que ayuden a la sostenibilidad del sistema de transporte por carretera.
Podemos encontrar a Reto50 en Facebook y Twitter.
La normativa europea sobre residuos establece que entre el 2013 y el 2018 hay que eliminar el uso de las bolsas de plástico de un sólo uso. El borrador de la nueva ley de residuos en España establece el siguiente calendario:
a) antes de 2013 sustitución del 60% de las bolsas
b) antes de 2016 sustitución del 80% de las bolsas;
c) en 2018 quedará prohibida la distribución de estas bolsas, con excepción de las que se usen para ontener pescados o carnes, para las que se establece una moratoria que será revisada a la vista de las alternativas disponibles.
En este sentido no están contempladas las bolsas de plástico que no se encuentran asociadas a la actividad comercial, es decir que no cuentan las bolsas de basura por ejemplo.
Recientemente varias cadenas de supermercados se han unido a la iniciativa de cobrar las bolsas de plástico, y otras cadenas que lo harán en breve, con el objeto de reducir el consumo de bolsas para ir cumpliendo el calendario, que aunque parezca que falta mucho, al final el tiempo pasa volando.
Fui muy crítico con la cadena de hipermercados que primero se atrevió en España a cobrar las bolsas, por su mensaje equívoco en cuanto a los motivos (y lo mantengo). La realidad es que las bolsas de plástico perjudican el medio ambiente por varios motivos:
Las autoridades han decidido que lo mejor es prescindir de las bolsas de plástico, lo que no me parece bien; ahora veremos si las alternativas mejoran la situación. Digo esto por varios motivos:
¿Cuánta energía ahorraremos? Contaminaremos menos el medio ambiente con plásticos, ¿cultivaremos fibras vegetales sostenibles?

No me he olvidado de los lectores de Biocarburante a pesar de los largos días de ausencia. Estos días he conocido dos iniciativas de comercio electrónico de alimentación saludable, o si lo preferías, alimentación sostenible.
Por una lado el que es el mayor mercado online de productos biológicos, Enterbio. Y por otro Gastrobotánica, un vivero de productos cuidados y seleccionados para una alimentación más rica y saludable. Podéis ver un repaso a los temas de agricultura biológica que he tratado, y últimamente en la sección Bio.
Resulta muy interesante ver cómo la alimentación cuidada se va abriendo hueco poco a poco y que cada vez tenemos un mayor acceso a la gran cantidad de productos biológicos que se producen. Un mercado donde se concentre toda la oferta de productos biológicos hará que los precios se ajusten alejándose del exceso en el que actualmente muchos de ellos se encuentran.
Desde el punto de vista del marketing, las tiendas online de alimentación (en general) tienen que mejorar en usabilidad e información sobre los productos que venden. Y en cuanto a redes sociales, veo un gran potencial de difusión de estas tiendas ya que los productos biológicos son bien considerados en general por todos, tanto compradores como no compradores.

La EOI (Escuela de Organización Industrial) apuesta por la revolución del coche eléctrico. Ha organizado un curso sobre retos y modelos de negocio del vehículo eléctrico, sin duda un programa formativo pionero y adelantado al catálogo de coches eléctricos que saldrán al mercado durante los próximos años.
Han preparado una pequeña encuesta sobre el uso de los coches eléctricos que puede aportar datos interesantes sobre la postura de los ciudadanos ante lo que podemos llamar un nuevo tipo de transporte y que os animo a contestar.
Esta apuesta de la EOI por el coche eléctrico viene acompañada de un nuevo blog dedicado exclusivamente al tema.
Creo que las claves sociales para la implantación del coche eléctrico son éstas:
Coincide estos días que Mapfre, a través de Cesvimap, su centro de investigación sobre el automóvil, ha puesto en marcha un programa de investigación sobre la reparación y mantenimiento de vehículos eléctricos. Esto es de vital importancia, ya que las aseguradoras se encuentran ante un nuevo tipo de coche del que desconocen sus costes de mantnimiento y reparación ante accidentes, su durabilidad y su fiabilidad antes reparaciones.
Aunque las cifras de coches eléctricos enchufables no serán las oníricas cifras que han intentando vendernos, desde luego necesitamos probar alternativas a los combustibles fósiles, y el coche eléctrico debe desarrollarse aunque no sabemos cuál será su penetración ni por cuánto tiempo se quedará.