
Recientemente se ha publicado un par de encuestas-estudio sobre la percepción de la protección del medio ambiente por parte de los ciudadanos y la consideración que hacen de los mensajes verdes en relación a sus comportamientos de compra. Podemos leer un resumen bastante claro en el blog de la EOI.
Las conclusiones de las encuestas se podrían resumir en las siguientes:
A estas conclusiones yo tengo mi propia reflexión: los mensajes medioambientales gubernamentales y de las empresas no llegan de forma concreta a los ciudadanos y sólo consiguen concienciar de forma genérica.
Esto es un problema importante, porque significa que en la práctica los ciudadanos no protegen demasiado el medio ambiente, y tal como están las cosas es algo que el Mundo no se puede permitir.
Pero yendo al fondo de la cuestión, a por qué el mensaje no llega, sea de las administraciones públicas o de las empresas, el motivo está en un fallo de comunicación, los valores medioambientales se comunican poco, y sobre todo mal.
Creo que los motivos son dos, por un lado no se tangibilizan los valores verdes, y por otro no se predica con el ejemplo. Todos sabemos que un niño no hará ni aprenderá lo que le digamos, sino que hará y aprenderá lo que hagamos. Recuerdo una campaña publicitaria para el fomento de la lectura que se basaba precisamente en este principio.
Por mucho que nos digan, nos cuenten o nos pinten, el ejemplo es fundamental en la comunicación. El Social Media actual sabe que mostrarse natural, personal, cercano, predicando con el ejemplo de la comunicación basada en el compartir es como se logra crear afinidad con el usuario/cliente.
El Green Social Media debe hacer lo mismo, pero si decimos que hay que plantar árboles tendremos que plantarlos, si decimos que debemos reciclar, tendremos que ofrecer los medios para hacerlo (administraciones) o mostrar cómo lo hacemos (empresas), si decimos que nuestra energía es toda renovable, tendremos que enseñarla y enseñar cómo es eso posible para que el ejemplo se extienda. Pero si sólo son mensajes y palabras sin hechos, no conseguiremos que se nos tome en serio, e incluso es posible que se deteriore nuestra imagen.

Hace unas semanas se anunció que un equipo de investigadores estaban revisando la clasificación de las plantas y han eliminado del catálogo alrededor de la mitad de las plantas descritas hasta ahora por estar repetidas. En algunos casos una misma especie estaba descrita más de 700 veces con nombres diferentes.
Esto reduce la biodiversidad vegetal terrestre a la mitad. Es importante de cara a unificar la información que se tiene sobre cada especie, de forma que se puedan localizar investigaciones sobre una misma especie pero que ahora se encuentran dispersas, y de esta forma localizar interesantes aplicaciones o profundizar en el estudio de especies con interés medicinal o de cualquier otro tipo.
Por otro lado ayer se publicó en un medio en español (sólo lo he visto en uno) que se ha descubierto un nuevo mamífero carnívoro en la isla de Madagascar gracias al trabajo de la organización Durrell (enlace original en inglés). No es nada sorprendente que en ecosistemas tan cerrados y poco explorados podamos encontrar nuevas especies, incluso de mamíferos. La Naturaleza una vez más nos muestra que sabemos muy poco de ella.
Y precisamente hoy ha publicado un artículo Fogonazos en el que habla de un estudio realizado en Nueva York en el que se ha determinado que por aquella ciudad campan con relativa abundancia al menos 13 especies de hormigas, algunas foráneas. Mucha gente piensa que hemos colonizado los territorios de tal manera que apenas queda vida en ellos, sorprendiéndose de encontrar arañas o saltamontes en el interior de un piso de ciudad. No nos engañemos, estamos rodeados de vida aunque no lo creamos, y tan pronto como dejemos de ejercer presión sobre nuestro entorno, desaparecerá nuestra huella más rápido de lo que podamos imaginar.
Si lo miramos con un poco de perspectiva, veremos que lo único que ha cambiado con todas estas noticias, una vez más, es nuestra percepción de la biodiversidad, pero la Naturaleza permanece como antes, seamos o no conscientes de lo que alberga, y de una forma y otra permanecerá aun cuando la destruyamos tanto que nos matemos a nosotros mismos.

Esta semana dentro de la feria SIMO, se celebró el II Foro Redepyme Iniciador en el espacio Open Green de la EOI en el que se presentaron 9 proyectos con la intención de darse a conocer para localizar posibles inversores en los proyectos de negocio.
Uno de ellos fue iBotanika, una comunidad de aficionados a las plantas donde podemos encontrar información sobre las especies de plantas que tenemos en las macetas de nuestra casa, en el balcón, en el jardín, o cualquier especie que nos interese además de compartir con otros usuarios nuestras experiencias en el cuidado y mantenimiento vegetal.
El proyecto iBotanika es un buen ejemplo de comunidad o red social vertical especializada que cubre una necesidad sobre todo a nivel de información sobre las plantas que casi todos tenemos en casa aunque sea en una maceta. ¿Cuánta luz y agua es buena par alos cóleos, potos o planta del dinero? ¿puedo tener hierbabuena en una maceta dentro de casa? ¿cuánto puede llegar a crecer un pino azul?
Existen otro lugares de encuentro en la red para aficionados a las plantas como Infojardín, pero sin un modelo de comunidad social desarrollado.
iBotanika cuenta con un área llamada “Mi Vivero” donde podemos gestionar nuestros contactos botánicos y nuestros espacios verdes con las plantas con las que contamos. Por otro lado en la enciclopedia comunitaria podemos encontrar información de nuestras plantas y contribuir a ella con nuestras fotos y conocimientos.
Para los seguidores además cuentan con presencia en Twitter y Facebook.
iBotanika es un proyecto con un objetivo de negocio posterior a la generación de la comunidad, basado en ser un punto de encuentro entre profesionales, productos y servicios de jardinería por un lado, y los usuarios que necesitan de esos productos y servicios por otro.

Han publicado en agendaviva.com una serie de artículos sobre si la caza contribuye a la biodiversidad de los ecosistemas. Es interesante leerle la serie completa de artículos, aunque el más certero en mi opinión es el primero de Juan Delibes.
Yo no entiendo de caza, pero he podido ver las principales motivaciones de los que apoyan la caza como actividad protectora de la biodiversidad y los detractores por todo lo contrario.
Lo malo de la mayoría de las argumentaciones opuestas es que cada una se basa en un caso tipo para el cual tienen toda la razón del mundo y toman esos casos como norma general lo que desvirtúa tanto los apoyos como las oposiciones.
Visto desde mi perspectiva externa al fenómeno de la caza, intuyo una serie de cuestiones principales a tener en cuenta, que nos pueden dar respuesta a si la caza es beneficiosa o perjudicial para la biodiversidad:
En definitiva, no debemos aferrarnos a criterios culturales, deportivos o económicos para controlar la caza, sino a criterios exclusivamente medioambientales (aunque luego se ejerza con condicionantes de otro tipo). Y bajo estos criterios, bienvenida sea la caza en todos aquellos entornos y momentos en los que no se perjudica a la Naturaleza y en los que se propicia un equilibrio natural alterado por nosotros previamente.

Esta semana dentro del apartado Green Social Media traemos a la empresa Natureback, que con su propuesta de sostenibilidad y tecnología para crear espacios habitacionales distintos de las concentraciones urbanas ha sido seleccionada para realizar una presentación en el espacio Open Green de la feria SIMO la semana que viene.
Natureback es un proyecto de arquitectura sostenible y tecnología, que nace como respuesta ante la demanda de teletrabajadores que desean poder vivir en la Naturaleza.
Hemos hablado con ellos, y nos cuentan en qué consiste Natureback y lo que vamos a poder ver en Open Green de SIMO:
¿Qué nos vais a enseñar en el SIMO?
El objetivo es poder presentar nuestras diferentes soluciones, servicios, diseños de los prototipos y tecnologías, en el contexto del proyecto sobre la “ruta de la arquitectura sostenible” que hemos puesto en marcha desde el in-house Lab con ESNE (Univ. Camilo José Cela), donde estamos creando dos microciudades sostenibles tanto por la arquitectura,energía como por los servicios y el transporte (vehículos y bicicletas eléctricas o híbridos) y una plataforma tecnológica que las une, en dos Comunidades Autónomas, para que se vea la realidad de “vivir localmente pero pensando globalmente”, nuestro equipo técnico está actualmente trabajando en la puesta en marcha de una organización sin ánimo de lucro que permita gestionar el proyecto a efectos demostrativos, de tal manera que los visitantes de SIMO 2010 vean un proyecto y no solo una teoría.