Por Ignacio de Miguel, el 21 de May de 2008 - 19:33 Hrs

Tal vez no debería mezclar la reforestación de desiertos con la de los montes por tratarse de dos circunstancias completamente distintas y que requieren de técnicas completamente diferentes. Pero no he encontrado literatura de calidad para hacer una entrada monográfica de cada uno de los temas sin aburrir con los detalles técnicos.

El caso es que mi interés en hablar del tema ha surgido ahora porque acabo de leer un artículo en TheGuardian que viene a decir los suelos ricos en materia orgánica (turba) expuestos a la erosión de lluvias y corrientes suponen la liberación a la atmósfera de grandes cantidades de CO2 que deben ser tenidas en cuenta tanto como las emisiones de CO2 de las industrias.

A este respecto el artículo comenta las actividades de repoblación vegetal de los suelos para evitar esta erosión y liberación de CO2. Esta recuperación de la cubierta vegetal sería otro caso de análisis independiente a la reforestación de desiertos o montes, ya que la situación del suelo es claramente muy distinta, pero quiero llamar la atención sobre este aspecto contribuyente a la concentración de CO2 en la atmósfera.

De la recuperación de la selva tropical y repoblación de desiertos ya he hecho algún comentario. Voy a poner otros ejemplos que me han parecido muy interesantes para reflexionar.

En Perú parece que la actividad reforestadora tiene una gran importancia, o al menos esa es la sensación que me he llevado porque es del país que más referencias he obtenido al respecto en temas de actualidad. Una de las referencia data de 1999 de un proyecto de reforestación en el norte del país utilizando el algarrobo como un arma contra la sequía por su adaptación al medio.

Otra referencia es de un año antes de un proyecto en Perú que fue cofinanciado por la Unión Europea, basado en una técnica tan rudimetnaria como efectiva consistente en la utilización de botellas de plástico como microreservorios de agua convencionales como para los plantones utilizados en la reforestación.

Y del desiero a la montaña, la reforestación de los montes es completamente distinta, y de hecho una de las teécnicas cada vez más usada es la aerosiembra en contraposición a la plantación individualizada y manual de cepas de árboles comentada anteriormente.

La aerosiembra consiste en dispersar en grandes áreas de terreno mediante vuelos en avioneta o helicóptero las semillas de los árboles que reforestarán los montes. De gran utilidad (casi sistema obligado) para reforestar zonas montañosas de complicado acceso y grandes superficies de terreno despobladas por los incendios o actividades agrícolas pasadas.

Es posible que a alguno le suene este tema de la aerosiembra ya que se habló de él durante la última camapaña electoral española al prometer uno de los candidatos la plantación de 500 millones de árboles en el país. A muchos les pareció una cifra desorbitada, (500mil Ha por año y 125 mil árboles) pero no sólo es posible sino que además ya se superó esa cifra en la puesta en marcha del Plan Forestal de 1938 de Ceballos y Ximénez de Embún que contemplaba la plantación de 6 millones de Ha en 100 años. Es decir, un plan forestal hasta 2038 y desde luego está vigente porque todos los autores actuales que hablan de reforestación lo toman como referencia.







Escribe un comentario

Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Nombre: (Requerido)
Correo electrónico: (no será publicado) (Requerido)
Sitio Web:
Comentarios:

Informe Planeta Vivo: indice planeta vivo WWF Informe Planeta Vivo es el...





Feed Articulos Feed Comentarios

Recibe en el correo los artículos del blog


Tu dirección de correo:

Según condiciones de uso de FeedBurner


Etiquetas destacadas


Últimos comentarios del foro