
De vez en cuando llegan comentarios al blog preguntando cómo convertir en biodésel el aceite usado de cocina. Hay métodos caseros y en EEUU o Reino Unido se venden kits o aparatos para convertir en casa el aceite usado en biodiésel.
Como ya he comentado en alguna ocasión, lo del biodiésel casero es para gente con tiempo y espacio, aparte de grandes consumidores de aceite para freir, porque con lo que yo uso la sartén no puedo hacer nada.
Otra pega es la calidad del biodiésel obtenido, que no siempre será la misma, y desde luego no podemos asegurarnos que cumpla con los estándares que los fabricantes de coches permiten en sus vehículos para gantizar el correcto funcionamiento.
Cada vez se van extendiendo más las iniciativas de ayuntamientos o entidades para la recogida de aceite usado: Málaga, Granada, Segovia, Madrid… pero cada uno utiliza un sistema distinto, desde proporcionar un embudo para guardarlo en botellas de plástico hasta utilizar unos envases específicos.
El método de llevar el aceite usado a un punto limpio del ayuntamiento no creo que sea válido para los hogares porque tenemos que guardar el aceite en alguna garrafa (molesto) y cada cierto tiempo ir a un lejano punto limpio. No es operativo.

Hace tiempo hablamos de una miniplanta de biodiésel a partir de una alta variedad de aceites de diversos orígenes, para autoabastecer a una empresa de transporte.
Estos días estoy leyendo noticias sobre fabricación casera de biodiésel para nuestro coche, lo que constiruye un paso más en la reducción de la escala productiva de energías renovables. La información que más me ha llamado la atención ha sido la publicada por TheGuardian hace unos días y traducida por Ecoperiodico (y después copiada indiscriminadamente en múltiples blogs verdes).
Parece ser que en Reino Unido están proliferando las personas que deciden fabricar su propio biodiésel y sale muy rentable. He estado buscando métodos de fabricación de biodiésel casero y el proceso aunque supuestamente sencillo no está excento de cierta complejidad, aparte de tener que disponer de algunos productos químicos peligrosos y de tiempo para la fabricación.
Yo no veo en la producción de biodiésel casero una forma especialmente buena de sacarle provecho al aceite usado, y menos en una ciudad viviendo en pisos en los que no te caben ni los libros, como para meter una minifábrica de biodiésel.
Pero las pequeñas plantas para flotas de vehículos industriales o de transporte como la enlazada al principio sí que puede ser una alternativa muy interesante.
De todas formas, para los que tengan curiosidad de cómo poder fabricar biodiésel casero dejo un par de enlaces: una información completa con referencias técnicas y un curso.
Imagen de 
biodiselcommunity.org