
Una comunidad de vecinos de una localidad de Canadá ha logrado con energía solar abastecerse del 90% de las necesidades de calor y agua caliente (ACS).
La estrategia consiste en captar en verano todo el calor posible y almacenarlo, ¿cómo se almacena el calor? la respuesta es sencilla: bajo tierra.

¿Para qué podemos usar la energía solar (térmica) en una vivienda?:
Y ahora la siguiente cuestión: la azotea / techo de mi vivienda es limitada, ¿para cuál de estas opciones es mejor utilizar la energía solar que puedo captar teniendo en cuenta el coste de instalación y mantenimiento en cada caso?
Para ayudarnos un poco a decidirnos, podemos plantar en el patio o en el jardín de casa o la oficina un receptor parabólico de energía solar que concentra el sol hasta 1000 veces (en inglés) utilizando simples espejos, tecnología barata y al alcance de todos. [El enlace que pongo es de una web en inglés a pesar de haber salido publicado en español, porque la primera fuente en español es un medio que se dedica a copiar contenidos sin escrúpulos sin citar ni enlazar las fuentes.]

Según un estudio realizado en el Reino Unido, los compradores de casas pasan bastante de las características ecológicas de las viviendas, nada de preocuparse si consumen menos o si son más eficientes energéticamente.
Desconozco el estado del precio de la vivienda en Reino Unido, pero desde luego que en España no estamos para pensar en compranos un piso nuevo y que sea del tipo “cero emisiones“, o que tenga avances tecnológicos para facilitar el ahorro. En primer lugar no se peude comprar uno una casa de nueva construcción así como así, y aunque hubiera oferta de viendas verdes, el sobrecoste es una preocupación del comprador, aunque no debería ser demasiado significativo.
Hace unos años estuve metido en temas de domótica para el hogar, y teóricamente iba a existir un avance enorme en la implantación de esta tecnologías de comodidad en el hogar. La realidad es que las características domóticas de las viviendas nuevas se restringen a reguladores de luz y temperatura (que curiosamente facilitan el ahorro energético) y algunas preparadas para futuras instalaciones domóticas.
Con el medio ambiente y las viviendas de bajas emisiones aún no hemos llegado al punto de que sea una característica que se anuncie en las promociones de viviendas, y el ciudadano comprador está pensando en su comodidad, no en el gasto energético. El estudio al que me refiero de hecho indica que el comprado está pensando en la personalización de la cocina y las calidades del baño antes que en las características de ahorro energético.
Por mucho que la ley obligue a instalar paneles solares para producir energía solar térmica para ACS en los edificios de nueva construcción, es algo que lamentablemente importa poco al ciudadano. Este es el principal problema. En otras áreas de ahorro doméstico como el uso de bombillas de bajo consumo, apagar los aparatos que permanecen con luces encendidas cuando no se usan o cosas así parece que sí hay más concienciación. Pero luego ponen el aire acondicionado a tope.
La máxima del usuario es “si me da lo mismo ahorro, pero si voy a estar menos cómodo que ahorre otro”. ¿Egoísmo o pragmatismo? He seleccionado la imagen con un poco de cinismo.
Fuente: Guardian.
Imagen: Ecohomeguy.com

La microgeneración de energía me atrae, aunque el que sea a base de gas natural ya no lo tengo tan claro. Ahora bien, en caso de apagón o escasez de suministro (ninguna de las dos cosas debería ocurrir nunca), tendremos una alternativa altamente fiable.
Si saber nada lanzo las siguientes preguntas que luego intentaré responder: ¿merece la pena el coste de este sistema para tenerlo de respaldo? ¿y si lo usamos de forma habitual la eficiencia es razonable? De todas formas me parece bueno la investigación y el desarrollo por este camino porque sin duda habrá muchos casos en los que sea o llegará a ser rentable, útil y necesario.
En la pasada edición de Genera 2008 se presentaron dos proyectos de microgeneración a base de gas natural. Por un lado el IDAE y por otro una empresa privada, Pigmaly.
IDAE presentó un proyecto de microgeneración para el abastecimiento de agua calietne sanitaria (ACS) y calefacción para un bloque de viviendas en Colmenar Viejo (Madrid, España). Se supone que este proyecto está fundamentado en el objetivo de aumentar la cogeneración para el 2012 y en la reducción de emisiones. Esto último no lo tengo muy claro aunque dicen que con 355 MW/h al año con las microturbinas y con los micromotores de 96MW/h año se ahorran en total 47 toneladas de CO2 en emisiones.
Por su parte la empresa Pigmaly ofrece la microturbina de cogeneración (gas natural) más pequeña del mercado para fines de complemento de producción de ACS. El ahorro está en torno a un 17% de energía y de emisiones.