
La primera clave de la energía es aprovechar las renovables (solar y eólica), y la segunda el conseguir almacenar la energía que producimos para utilizarla cuando la necesitemos, y esto es aún más difícil.
Un sistema de almacenamiento energético es el de almacenamiento subterránea en aire comprimido que ya comenté anteriormente. A gran escala hay pocas alternativas pero se trabaja en ellas como una entidad británica que apuesta por desarrollar las tecnologías de almacenamiento energético en red.
Podemos usar baterías o sistemas similares con un coste económico muy alto, pero que podrían servir para mitigar los picos de consumo durante breves espacios de tiempo, y evitar sobrecargas de red. Es para este tipo de aplicaciones en las que se utiliza actualmente el almacenamiento de energía.
En resumen disponemos de tres tecnologías para el almacenamiento de energía:
Imagen de vrbpower.com