
Hace tres días pasé de largo de la noticia sobre el Atlas de África en cuanto a su medio ambiente, creado con imágenes vía satélite además de un completo informe, comparando fotografías de hace más de 30 años con fotografías actuales. Ayer se publicó en los grandes medios de comunicación con apelativos como “el atlas del cambio climático”.
¿Por qué manipulan los periodistas la información? ¿Lo hacen de forma consciente o ya es un vicio adquirido de cuya magnitud no se dan cuenta? No me sorprende porque hasta la versión española de la página oficial de la ONU hace referencia a una noticia de un medio en este sentido manipuladora, en vez de hacer referncia al informe de la propia organización.
La nota de prensa del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP en inglés), dice:
“crecimiento de la población, cambio climático y en algunos casos los conflictos que han afectado al desarrollo natural”
Y si atendemos al informe completo y a la noticia de los propios medios, nos damos cuenta que hacer el centro del atlas el cambio climático no tiene sentido salvo en todo caso la desaparición de los glaciares de las montañas de Uganda (lo que no quiere decir que yo lo esté afirmando).
El resto del deterioro tiene explicación en el aumento de la población, la deforestación por la apertura de nuevos caminos, deforestación y deterioro del suelo por la extensión de zonas de cultivo, y lamentablemente por los campamentos de refugiados.
Por otro lado, no todo es negativo en este atlas y también se ha observado la recuperación de determinadas zonas.

El proyecto DESERTEC (o TREC), avanza. El Club de Roma (una especie de ONG gubernamental internacional de la wue forman parte al menos 52 países y que tiene como objetivo la colaboración internacional en materias de desarrollo) continúa con los estudios que llevarán a cubrir el 50% de las necesidades energéticas de Europa gracias a la energía solar aprovechada en África.
Cuando se pongan con las infraestructuras a lo mejor el tema no avanza con tanta fluidez, pero de momento el proyecto avanza según las últimas informaciones que me han llegado ahora del Foro de Energía de la feria de Hanover del mes pasado.
Gracias a la tecnología de energía solar de concentración (CSP) 10.000 GW de energía podrían fluir desde los desiertos de África hasta Europa.

Hace tiempo fui crítico con la idea de convertir a África en un súbdito generador de energía para Europa. Pero el planteamiento de que este mundo es global, y que África se beneficiaría tanto como Europa de producir energía para nosotros (con energías renovables) cambia la filosofía del proyecto. Aún con un origen egoísta del proyecto TREC, lo veo altamente beneficioso para África además de asegurarnos el abastecimiento energético.
TREC son las siglas de Trans-Mediterranean Renewable Energy Cooperation, proyecto que también toma el nombre de iniciativa DESERTEC. La idea del proyecto es bastante simple: el norte de África produciría energía eléctrica mediante energía eólica y solar de concentración que sería transportada a Europa por líneas de alta tensión.
La agencia espacial alemana es una de las grandes impulsoras de esta iniciativa. Según los estudios previos el 0,3% de los desiertos del norte de África podrían cubrir la demanda energética de Europa actual y prevista hasta el 2050.
Ventajas de generar la energía en África:
A pesar de la aparente simplificación del proyecto hay numerosos aspectos a tener en cuenta. En principio parece que el coste del sistema podría ser cubierto por Europa y que podría estar transfiriendo energía a España en 2020. Los costes energéticos inicialmente no serían óptimos pero llegarían a ser rentables. El coste de inversión hasta 2050 sería de 45 billones de euros (además de suponer un teórico ahorro de 10 billones de euros anuales para Europa).
De todas formas encuentro unas variables a tener en cuenta en el proyecto:
Vía Energía y Sostenibilidad (los datos económicos son incorrectos).