
Los alimentos bio, es decir los provenientes de agricultura y ganadería biológica, convenientemente certificados, cada vez se extienden más en los supermercados. La agricultura biológica está regulada por distintas normativas que controlan que efectivamente se han seguido unos criterios naturales determinados en todo el proceso productivo.
¿Son mejores? Habría que preguntar de forma más concreta, ¿son más saludables?, ¿son más naturales?, ¿son más respetuosos con el medio ambiente? ¿son más caros porque cuesta más producirlos? No corramos a contestar rotundamente que sí a todo, voy a intentar exponer el tema desde el lado de quien piensa que es mejor pero tiene dudas sobre algunos aspectos.
Actualmente en España la agricultura biológica está regulada por el Real Decreto 1852/1993 basado en el Reglamento CEE 2092/91. También hay una Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica y las Comnidades Autónomas tienen ciertas competencias en este sector. La Comunidad Europea ha introducido posteirormente algunos elementos más regulatorios. Existen los Consejos o Comités de Agricultura Ecológica territoriales que se encargan del control y certificación de que realmente se cumplen todas las condiciones para considerarse agricultura biológica.
Cuento este rollo para que quede claro que es algo que se toma en serio como producción certificada, y no sólo una marca de mercadotecnia.
Siguiendo las características de la agricultura biológica, los beneficios que se le atribuyen son los siguientes:

Cada día me convenzo más de que utilicemos la energía que utilicemos debemos asumir un aumento de costes importantes. Actualmente la electricidad ha subido de precio bastante en España y aún así no se están repercutiendo el supuesto déficit tarifario (no creo en él pero existe como las meigas).
Al déficit tarifario, que es tan real como artificialmente abultado (aunque eso da igual, lo acabaremos pagando), hay que ir añadiendo que la energía solar está fuertemente subvencionada y que cada vez se instala más y más sin esperar a mejorar la tecnología de conversión eléctrica, o como digo yo, ni siquiera dedicando parte de las ganancias por subvención a invesigar el aumento de eficiencia de esta energía solar.
Y con todo esto una compañía de inversiones americana ha dicho que el coste del gas natural será tan alto para el año 2012 que será rentable utilizar la energía solar a pesar de las subvenciones (que no obstante espera que se reduzcan un poco).
Asustados por los precios, el consumo de carbón crece en todo el mundo. En principio el carbón es barato para producir electricidad, ¿que es la materia prima más contaminante? y eso qué más da, ya inclumos los protocolos de reducción de emisiones, o compramos derechos de emisión, eso los países que hayan firmado una reducción.
Parece que a la zaga de esta corriente consumista de carbón hay otra corriente que invita a invertir en desarrollar tecnologías de “carbón limpio”, aunque eso salga más caro que utilizar la subvencionada energía solar. ¿Merece la pena este tipo de investigaciones? Buena pregunta, por si acaso yo prefiero que investiguen.
Sea cual sea la postura que adpotemos parece que está claro que cada vez pagaremos más por la electricidad que consumimos. De hecho las compañías eléctricas aplican un recargo a nuestra factura si consumimos más de lo que deberíamos. Lo gracioso es que alguien ha estimado lo que debemos gastar por vivienda sin tener en cuenta el número de personas que la habitan o las necesidades de esas personas. Empieza a ahorrar energía si no lo estás haciendo ya, porque lo vas a notar en la factura de una u otra manera.