Para asegurarme de no perder el tren de vuelta (en el que me encuentro ahora) he tenido que marcharme unos minutos antes de la clausura del congreso sobre biomasa a partir de algas para producción de biocombustibles organizado por Global Energy en Alicante, al que he asistido como medio colaborador del evento y que he retransmitido más o menos en directo en lo más relevante.
Al final se ha generado un poco de polémica, creo que de forma sana, al respecto de comentarios relativos a la influencia de los biocombustibles como causa de la subida del precio de los alimentos. Considero que ha sido una discusión colateral que no se enconraba de forma expresa en el programa del congreso pero que se alimentó por la presencia del responsable de la FAO para España y Portugal. Desafortunadamente este es un tema complejo que no se puede tratar de forma superficial ni hacerlo presente de forma indirecta sin hablar sobre el a fondo, que no era el caso del congreso, y eso ha levantado susceptibilidades entre algunos asistentes.
Creo que la idea era apoyar el cultivo de algas como alternativa para zanjar la polémica, pero como digo sin tratar el tema a fondo está demostrado que no es adecuado introducirlo.
Respecto al tema central del congreso, las ponencias en general han tenido un nivel muy interesante, y han equilibrado las cuestiones técnicas con las cuestiones comerciales y económicas del sector del cultivo de algas para biocombustibles.
La última conferencia del congreso antes de una pequeña sesión de debate, es ofrecida por parte de Algasol Renewables, empresa española radicada en Palma de Mallorca.
Si no recuerdo mal, de esta empresa es la tecnología de producción de etanol de la mexicana Biofields. En cualquier caso la conferencia se centra en microalgas y biodiésel. La empresa dice disponer de tecnología propia de biorreactores que aún no han verificado en cuanto a su viabilidad y espera para el 2009 disponer de una planta piloto comercial, para el 2010 el mayor fotobiorreactor de cultivo de algas, y para 2012 una planta en producción, a pesar de que no han seleccionado aún la especie de alga para el cultivo (debo reconocer que esto me ha sorprendido un poco).
Aún no tienen concedida la patente del biorreactor que han desarrollado.
A día de hoy reconocen que aún hay que optimizar la tecnología y reducir los costes de instalación de una planta de cultivo (lo que se lleva el mayor coste) para que sea rentable.
Esto es lo más destacable de la conferencia.
Sólo haré una breve referencia a esta conferencia. El conferenciante de la empresa Fluor S.A. presenta un estudio de viabilidad de la implantación de una central de cultivo de microalgas para la obtención de biodiésel.
En comparación con un cultivo de soja, es más rentable el sistema del cultivo de algas aunque la inversión es 5 veces mayor, lo que indica que si bien aún no se ha puesto en marcha ninguna planta de este tipo en Europa, las perspectivas son buenas.
En el turno de preguntas se cuestiona la exactitud de los datos económicos, sobre todo en relación a la escalabilidad y la disponibilidad de la tecnología a día de hoy en el estado que permita una instlación de dimensiones suc¡ficientes para ser económicamente viable.
Otro asistentes cuestiona los niveles de inversión necesarios en relación a una central de biodiésel a partir de aceite de soja así como los coste de inversión para el cultivo de algas.
El estudio presentado en la ponencia está quedando en entredicho (que además es un estudio muy teórico basado en datos de suminsitradores no comprobados ni analizados), al estar anticuado, es del 2007, y por los valores de costes, producción y extensión no le cuadran a nadie, nadie, y de esto hay muchos asistentes que saben mucho. …
Lástima que esta sea la conclusión.
El director del Centro Irlandés de Algas expone esta conferencia sobre la producción de etanol mediante el uso de macroalgas.
Las macroalgas tienenun gran contenido en azúcares, bajo en lípidos, y no tienen celulosa, por lo que están indicadas para la obtención de etanol.
Algas como “Kelp”, o la “lechuga de mar” se utilizan desde el s.XVIII para diversos usos como abonos.
Utilizando el 20% de las algas disponibles en Europa se podría obtener de 2 a 3 mil millones de litros de etanol.
Las macroalgas son de crecimiento barato en zonas marinas, no hay que aportar nutrientes en zonas de cultivo de presencia natural y su recolección es fácil.
Las algas se pueden cultivar en piscifactorías en cortinas, limpiando las aguas, en áreas costeras de presencia natural, y en campos de molinos de energía eólica marina, colocando las líneas de cultivo entre los molinos.
Es necesario optimizar los procesos de cultivo, recolección (mecanizada o manual), fermentación para la obtención del etanol, y valorización de productos secundarios o derivados de los residuos de la producción de etanol.
Por ejemplo el residuo de las algas se puede fermentar para la producción de metano.
El factor de conversión es de 100 gr de materia seca, de los que se pueden convertir en etanol 64 gr.
Concluye la conferencia.
Antes de la pausa para el café hemos asistido a la conferencia de Cristian Gomis, del departamente de CC. del Mar de la Universidad de Alicante, y también director científico de la empresa BFS, sobre la propuesta de creación de un banco de microalgas con fines energéticos u otros fines.
El ponente ha indicado que los bancos de algas actuales, que existen, son bancos tipo almacén, y su propuesta es disponer de un banco activo que intervenga en el análisis de las microalgas incorporadas, en todos sus aspectos relativos a distribución espacio-temporal (con geoposicionamiento), indicadores biológicos y ecológicos de las microalgas, forma y condiciones de vida, etc., de forma que el banco de microalgas pueda ejercer de asesor sobre las posibilidades de aprovechamiento energético o de otros usos.
La conferencia ha sido típicamente académica, y me ha gustado mucho. Sabiendo que este investigador está al frente de la dirección científica de BFS, aumenta mi confianza en el proyecto de esta empresa.