
Al hablar de la energía geotérmica de alta y baja temperatura en realidad estamos hablando de dos tipos de aprovechamiento energético radicalmente distintos, podríamos decir que uno es a gran escala, y el otro a pequeña.
La energía geotérmica de alta temperatura trata de aprovechar el calor producido por las profundidades de la Tierra, que en ocasiones no son tan profundas. Es decir, un volcán o un río de aguas termales proporcionarían una gran cantidad de calor aprovechable sin necesidad de irse a las profundidades. Y de ahí hacia abajo, depende de las zonas del mundo, puede haber grandes cambios de temperatura que se pueden utilizar.
Si pensamos en este tipo de energía geotérmica nos iremos fácilmente a pensar en regiones como Chile, o determinadas zonas de EEUU, o las aguas termales de cualquier parte del mundo y que afloran a superficie o que sin aflorar se puede acceder a ellas con cierta facilidad.
Sin embargo este tipo de energía geotérmica de alta temperatura también se puede aprovechar en otras zonas menos pensadas, como por ejemplo la meseta de la Comunidad de Madrid (España). ¿Volcanes, aguas termales, ríos de lava subterránea? En absoluto, pero a 4.000 metros de profundidad existen unas temperatura de 150ºC en la roca granítica bajo la región que no está nada mal. Tendremos que hacer un sondeo de 4.000 metros de profundidad, y este tipo de proyecto es uno de los que se presentaron en la pasada edición de Genera 2008: Intercambiador Geotérmico Estimulado.
La idea de la empresa Petratherm ha desarrollado un proyecto para poder aprovechar el calor de la roca a estas profundidades para producir energía eléctrica:
Como funciona: El proceso se desarrolla parte en el subsuelo, parte en superficie. Subsuelo: La técnica consiste en realizar un sondeo profundo de unos 4.000m hasta llegar a la roca caliente a más de 150ºC. Posteriormente se realiza una estimulación hidráulica de las fracturas existentes en la roca a esa profundidad para que éstas puedan funcionar como canales de intercambio de calor entre el agua y la roca. Superficie: Ya en la planta geotérmica, el agua caliente extraída en el sondeo de producción intercambia su calor con otro líquido orgánico de bajo punto de ebullición y es reinyectada de nuevo al subsuelo para volver a ser recalentada por la “roca caliente” que actúa a manera de “caldera”. Al ser calentado el líquido orgánico se convierte en vapor que mueve un turbogenerador que produce la energía eléctrica. La fase vapor del líquido orgánico es enfriada en un condensador para volver a comenzar el circuito.
Por otro lado tenemos la energía geotérmica de baja temperatura que es la que podemos aprovechar del suelo de nuestro jardín para producir agua caliente o bien calefacción por suelo radiante. Este tipo de calefacción por suelo radiante no me convence demasiado porque la temperatura máxima que suelen alcanzar es de 47ºC y se calienta más la parte inical del circuito que la parte final. Con sistemas tradicionales de calefacción por gas, estas diferencias no suelen ser importantes si la instalación está bien hecha, pero con el suelo radiante son más difíciles de evitar.
En caulquier caso, la energía geotérmica de baja temperatura consiste en un serpentín bajo tierra a una profundidad de 60cm que capta la diferencia de temperatura de la tierra con respecto a la temperatura ambiental mediante algún tipo de líquido. La superficie de captación debe ser como mínimo la misma que la de la superficie que se quiere calentar por suelo radiante. (A este tipo corresponde la imagen superior). Algunos la llaman bomba de calor geotérmica o energía termodinámica (este último término para mí bastante confuso).