El artículo de ayer sobre microalgas ha suscitado interés en los comentarios sobre el estado real de los proyectos de cultivo de algas para la obtención de biocombustibles, en especial de la empresa BFS (BioFuel Systems) que tuvo mucha repercusión en los medios pero ahora no mostraba movimiento.
He recibido comunicación de prensa del próximo congreso de Congreso Internacional Obtención de Biomasa y Producción de Biocombustibles a partir de Algas, informando que la Universidad de Alicante junto con la empresa BFS van a mostrar un prototipo funcional de su sitema de cultivo que denominaron Airemar, obteniendo biopetróleo.
Además según el director científico del proyecto, el producto también se puede transformar en celulosa o productos de farmacia.

Una empresa norteamericana comercializa un generador de electricidad a partir del calor residual de otros procesos (imagen). Se puede utilizar con distintas fuentes de calor, acomplándolo a cualquier sistema industrial que producza calor como residuo.
En EEUU han desarrollado una resina que captura el CO2 que se produce en procesos industriales como la generación eléctrica a través de la quema de carbón. Parece que se acerca la era del carbón limpio para alegría de muchos. De momento
La Universidad de Texas ha manipulado genéticamente una cianobacteria para producir celulosa y azúcares, encaminados a la producción de etanol. Han cogido los genes responsables de la producción de celulosa de otra bacteria y se los han introducido a esta cianobacteria que utiliza la luz del sol como fuente de energia.

Los biocombustibles transgénicos son el tema estrella del último número de Nature Reviews Genetics (Volumen 9 de junio de 2008). Un interesante artículo sobre las posibilidades de la ingeniería genética en plantas para la producción de biocombustibles, en particular para la producción de etanol a partir de cultivo de plantas lignocelulósicas. En última instancia lo que se necesita para la producción de etanol son azúcares, y el artículo plantea la posibilidad real de utilizar la manipulación genética para obtener variedades vegetales con una mayor cantidad de polisacáridos (azúcares) y características que permitan una mejor rotura de la lignina, celulosa y hemicelulosa de las plantas para acabar produciendo el etanol. Paso a hacer un resumen del artículo.
Comienza diciendo que la producción de etanol no contribuye a aumentar las emisiones de CO2 según un estudio publicado en la revista Biomass Bioenergy en 1997. A esto podemos apuntar un estudio más reciente comentado en Biocarburante.com.
Indica como inviable que en EEUU el etanol se produzca exclusivamente a partir de maiz, ya que si toda la producción de maiz de este país se destinara a etanol, sólo cubriría el 15% del consumo de combustibles. También indica que el 50% del maiz en EEUU actualmente se emplea para la producción de estanol y eso ha hecho subir los precios de determinados alimentos (en EEUU).
Por tanto, para el autor el futuro de la producción de etanol está en el material celulósico complementado con el etanol a partir de grano, pero hay varios inconvenientes:

Mientras algunos encuentran en los biocombustibles y el etanol un motivo para discutir sobre el precio de los alimentos (voy a pasr un poco del tema porque si no no acabamos nunca), la realidad es que el etanol se extiende en el continente americano y en Europa.
Uruguay Paraguay (perdón por la confusión) ha decidido suprimir los aranceles a los coches que utilicen etanol, y los productores de etanol del país han asegurado que no faltará suministro de etanol, para lo que tienen que construir una nueva planta de producción a base de cereales como el sorgo sobre todo de enero a mayo que no disponen de caña de azúcar para producir etanol.
Brasil, que es el mayor productor de biocombustibles y de etanol, basa su producción en la caña de azucar y el gobierno español le apoya (esto último no entro a valorarlo porque me meto en política, aunque en ese caso estoy de acuerdo). Además Fiat va a vender un camión de etanol en Brasil. Y Brasil pestará tecnología a Ghana para producir etanol a partir de caña de azucar y exportalo a Suecia.
En EEUU el fabricante de coches General Motors ha llegado a un acuerdo con una empresa para producir etanol a partir de celulosa. En esta misma línea otra empresa estadounidense ha recibido una inversión de 100 millones de dólares para la producción de etanol también a partir de celulosa (vía 1 y 2 en inglés).
En España parece que la empresa Sniace podrá construir una planta de bioetanol en Cantabria con la oposición de algún grupo de ecologistas. Vía eldiariomontañes.