
La nota de prensa dice “Océanos, ¿gasolineras del futuro?”, en interrogante, pero yo me atrevo a afirmarlo, aunque en un sentido más amplio del propuesto por la empresa Marine Resource Management, que en el próximo congreso sobre biocombustibles a partir de algas, presentará su plan para cultivar algas en alta mar.
Según el científico John Munford, sólo con los cultivos que se pueden llevar a cabo en el Mar del Norte se abastecería de biocombustible a todo el transporte del mundo.
La propuesta es controvertida, ya que el mar es un entorno abierto, y aunque se resuelvan los problemas asociados a delimitar las zonas de cultivo, sin duda no puede ser un entorno estanco completamente, y aun cuando lo fuera, el riesgo de filtraciones del cultivo al mar está latente, y por tanto puede tener consecuencias medioambientales importantes.
El último informe del Banco Mundial señalaba a los biocombustibles como los culpables del 75% de la subida de precios de los alimentos desde el 2002. Ya expuse mis matices a esta culpabilidad aunque la reconocí, no puedo luchar contra informes de este tipo aunque tenga mis reticencias.
Pero las cosas cambian, Europa quiere usar cultivos energéticos lo menos posible para la fabricación de biocombustibles, Brasil continúa siendo el líder de producción y exportación de etanol sostenible (aunque una de las mayores empresas productoras está teniendo pérdidas por la bajada de la producción de caña de azúcar), y las alternativas a los cultivos energéticos de cereales y a la sustitución de cultivos alimentarios para biocombustibles cada vez están más desarrolladas, entre otras la producción de algas o microalgas o el uso de biomasa lignocelulósica.
Además hay que tener en cuenta que la la subida de precios de los alimentos por los biocombustibles ha afectado más fuera de Europa y poco a España.

No todos los biocombustibles utilizan los cultivos de cereales y no toda la energía solar está plantada en huertos soalres.
Afortunadamente no soy el único que piensa que los que se oponen de forma absolutista a los biocombustibles no tienen razón (1), y sería mucho más provechoso posicionarse a favor de los biocombustibles de otros cultivos, de madera o de otras materias primas (si quereis los llamais de segunda y tercera generación, o de cuarta…)
Parece que las autoridades europeas piensa lo mismo, que es bueno mantener el objetivo de uso de los biocombustibles y energías renovables en el transporte, pero que al menos el 40% no utilicen los cultivos (la primera generación que llaman) (2). Lo que no tengo claro es si se puede cultivar caña de azucar sin deforestar y beneficiando a las poblaciones locales como hacen en Brasil o tampoco se podrá para evitar que otros lo hagan mal (cortar por lo sano siempre es políticamente más correcto).

¿Alguien se imagina que las cuatro torres de Chamartín en Madrid (España) fueran torres verdes, campos de cultivo?
El New York Times ha publicado un artículo intersante sobre la posibilidad de este tipo de construcciones. Recomiendo la galería fotográfica asociada (requiere registro en la web, la mayoría corresponden a Verticalfarm). La idea está llena de inconvenientes reconocido por uno de sus máximos impulsores: precio, aporte de energía, control de fertilización y plagas, trastornos climáticos según la altura del edificio si se mantienen abiertos, etc.
Profundizar en el estudio teórico de este tipo de edificaciones puede llevar a lograr superficies de cultivo urbanas que cubran parte de las necesidades alimentarias de la población. ¿Pagarías por disponer de tu porción de huerto urbano a cambio de unas cuantas verduras que te toquen cuando se haga el reparto de la cosecha? Continuar leyendo »

Los biocombustibles están siendo criminalizados, y lo malo es que se está haciendo de manera indiscriminada y desde el absoluto desconocimiento del sector. Un par de hechos puntuales descontextualizados, un montón de periodistas (de todo el mundo) con ganas de criticar y publicar algo sensacionalista y ya tenemos montado el crimen de los biocombustibles.
Lo primero que me pregunto es: ¿si hay tanta gente que dice lo mismo no será verdad? Pero hay que tener en cuenta que esa gente son periodistas desinformados, y que lo que dice uno por la tele lo repiten todos los demás sin pensar.
Esto me recuerda un camino de hormigas llevando alimento al hormiguero y que es interrumpido por una pisada y las hormigas se vuelven locas, sueltan la comida y se meuven en todas direcciones sin saber a dónde ir. Hay mucha información imprecisa y magnificada, sobre todo por la falta de consideración de todos los datos y ganas de informarse y de informar de verdad.
Leo lo mismo de EEUU, México, Argentina, India, España… nadie queda a salvo, todos al mismo saco: “los biocombustibles matan de hambre a los más pobres”, perdón por el siguiente grito: MENTIRA.
Dato a tener en cuenta:
Otra cuestión asociada es que muchos llaman a la ética para ir en contra de EEUU como causante del problema del aumento del precio de los alimentos en otros países. Que yo sepa EEUU lo único que hace es comprar biocombustibles a quien se los provee, si México no debe usar tanto maiz para etanol o no debe exportar maiz a EEUU no creo que sea un problema de EEUU.
Pero no voy a profundizar en esta línea intrincada del comercio internacional, política y subvenciones. La Agencia Internacional de la Energía dice que no es para tanto y que los biocombustibles no son malos en sí mismos como se quiere hacer creer:
Según la IEA, los biocombustibles pueden producirse de una forma más sostenible y, debidamente gestionados, pueden ofrecer apreciables beneficios, tanto a los miembros de la OECD como a países en vías de desarrollo, dado que pueden aumentar la seguridad energética, fomentar el desarrollo económico (especialmente en zonas rurales) y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Vía Energía y sostenibilidad.
Yo insisto una vez más:
Por tanto, no niego (otra vez) los problemas de crisis alimentaria puntualmente agravados por los biocombustibles, pero además de ser puntuales, no son la causa directa y eso no debe hacer que se dejen de utilizar.
Imagen de lagranepoca.com (cuando la pueda subir)

Esta vez al hablar de agricultura energética no me refiero estrictamente a cultivos energéticos, sino a la idea del aprovechamiento energético de la actividad agrícola tradicional incluyendo cultivos energéticos, pero mas que como sistema productivo único como complemento a la actividad agrícola destinada a la alimentación. Suena un poco extraño esto pero me refiero a que en los sitemas de producción de la agricultura se pueden contemplar medidas que contribuyan al aprovechamiento energético del campo:
Como artículo inspirador de este tema podeis leer esta referencia enlazada.
A estas reflexiones se une el concepto de agricultura ecológica o biológica. Pero eliminando toda traza de ecologismos hippies, idealistas y protectores del medio ambiente a ultranza bajo cualquier medio. Me refiero a una agricultura (y ganadería) ecológica desde un punto de vista rigurosamente científico y productivo, que beneficia el medio, protege los suelos, produce alimentos más naturales, es más productivo, de costes razonables y en la medida de lo posible extensible (no sólo para pequeños productores).
En esta línea creo que se sitúa este master de la Universidad de Barcelona que me encantaría cursar.
Como ejemplo simple de agricultura ecológica me he topado con un curioso artículo (en inglés) sobre el control de plagas en el cultivo de melocotones. Se trata de un caso puntual de un particular que tenía un melocotonero, observado y confirmado, de cómo los medios naturales pueden servir para el control de plagas, en este caso de un insecto que devora los melocotoneros. Resumo el caso: el observador no conseguía que su melocotonero produjera de forma adecuada por culpa de una plaga que devora al árbol en contraste con un gran melocotonero que frecuentaba en su infancia. La diferencia es que el melocotonero que sí producía convivía con un gallinero. La clave está en que las gallinas se comen las larvas del insecto que devora al melocotonero, por lo que actúan como control de plagas totalmente natural. Me ha gustado mucho la frase final del artíuclo: “No hagas nada que puedas hacer de forma natural”, o como me gusta traducirlo a mí, algo menos literal pero recogiendo con mayor intensidad la intención de la frase “no hagas nada que la Naturaleza pueda hacer por ti“.
A todo esto he descubierto Agroterra, un lugar para la compraventa de productos agrarios, muy interesante.
Imagen de Agroecologia.net