Por Ignacio de Miguel, el 29 de May de 2008 - 23:20 Hrs

He llegado a la conclusión de que el cálculo de la huella ecológica no estaría tan mal si se tuvieran en cuenta otros parámetros además de las emisiones de CO2. Como por ejemplo la cantidad de basura que mandamos al vertedero, la cantidad de residuos que reciclamos separando convenientemente en sus respectivos contenedores, la cantidad de agua que consumimos (algunos cálculos lo tienen en cuenta).

Saco el tema porque en Reino Unido algunas mentes despiertas se están planteando poner límites personales a las emisiones de CO2 y penalizar a quien emita más, y quien emita menos que pueda vender su parte de ahorro de emisiones de CO2, vamos lo mismo que hacen los países, pero a pequeña escala. Si ya me parece una aberración especuladora el tema de la compraventa de derechos de emisión de CO2 a escala nacional, pues estoa escala de ciudadano me parece de chiste.

Tengo que insistir, ¿y si un ciudadano emite menos CO2 porque consume menos energía pero consume muchos más recipientes de plástico que además no recicla tendría derecho a vender su supuesto ahorro de emisiones de CO2? Qué bien me lo iba a pasar criticando esta medida.

Por Ignacio de Miguel, el 24 de April de 2008 - 20:39 Hrs

zonas-carne-vaca.jpg

Antes de que se pusiera de moda el concepto “cambio climático” o el de “calentamiento global” se hablaba de los gases de efecto invernadero. Ahora se habla de los gases como el CO2 que provocan el cambio climático o el calentamiento global, pero siguen refiriéndose a los gases de efecto invernadero, lo mismo.

Pues parece que cerca del 18% de estos gases son culpa de que nos gusta comer carne, porque la ganadería causa todas esas emisiones. Según la moda actual debería decir que la ganadería causa el 18% del cambio climático.

Pero el 18% es un poco relativo, es una cifra absolutamente imprecisa, porque se supone que de ese 18%, el 60% corresponden a fertilizantes de cultivos y fermentaciones intestinales (las flatulencias de toda la vida, puro metano CH3). A la vez la contribución de los fertilizantes es del 13% del total de gases de efecto invernadero, y eso es más del 60% del 18%.

Bueno, voy a dejar los números, el caso es que la ganadería de forma directa por emisiones de fermentaciones intestinales, y de forma indirecta por los fertilizantes que se utilizan para el cultivo de los alimentos de las bestias y por la deforestación para disponer de cultivos para el ganado, emiten una gran cantdad de gases nocivos.

Así que ha nacido toda una corriente vegetariana por motivos ecologistas. Hace más de un año que ya hablé del tema en Biocarburante.com por aviso de la FAO.

A mí no me gusta que me planteen problemas para los que no me muestran alternativas para solucionarlos, y este es uno de esos casos. Utilizan falsas comparaciones para decir que comamos más cerdo y menos vaca porque son más eficientes convirtiendo en proteína lo que comen (normal, unos comen proteínas directamente y otras comen hierba). Otro argunmento contra el ganado es que si todos lo que se cultiva fuera para dar de comer al ganado que después nos comemos, sólo alimentas a 2.600 millones de personas, y si nos comemos directamente todo lo que cultivamos tendremos para 6.000 millones de personas. ¿Y las proteínas? Es que hay que comer proteínas y no las podemos sacar todas de la soja y de las algas. Y el pescado está como para explotarlo aún más.

El único argumento razonable para frenar este fenómeno pasa por un cultivo sostenible que además duplicaría la producción. Esta opción sí que vale, y que me dejen comer carne.

Fuente: Suplemento Natura de El Mundo (en papel)

Imagen: lavianda.superforo.net



Feed Articulos Feed Comentarios

Recibe en el correo los artículos del blog


Tu dirección de correo:

Según condiciones de uso de FeedBurner


Etiquetas destacadas


Últimos comentarios del foro