
“Llámalo cambio climático o de otra forma, pero existe un problema”. Esto es lo que me decía una amiga hace unos días cuando yo le planteaba mis dudas fundamentadas en estudios sobre los motivos, consecuencias y catastrofismos varios relativos al cambio climático y el calentamiento global.
Leyendo una breve noticia sobre el científico Antonio Ruiz de Elvira (en adelante A.R.E.) y su malos augurios para Doñana si Groenlandia se derrite, creo que voy a acuñar el término “Crisis medioambiental“, como bien dice el reputado investigador.

Para que los glaciares de Alaska hayan crecido este año pro primera vez desde hace 250 lo único que ha pasado es que la temperatura media del verano ha sido 3 grados menor que la media. Hielos que estaban en retroceso desde el siglo 18 han crecido por primera vez.
Lo ocurrido con los glaciares de Alaska está en sintonía con el aumento del hielo en el Ártico este año con respecto al año pasado en el que se alcanzó un mínimo histórico como consecuencia de los vientos siberianos que aceleraron el proceso de deshielo. El aumento ha sido de 700 mil km2, un 13% más que el año pasado.

El calentamiento global me está quitando muchas veces de hablar de energías renovables, pero no lo puedo evitar.
Yo, que aún sigo siendo joven, también recuerdo de niño las inmensas nevadas que desde hace años no veo. No hace falta preguntar a nuestros ancianos. Pero a la vez podemos preguntar por ejemplo a los habitantes del pueblo de Torla (unos 1350 m de alttitud en los Pirineos), sobre las temperaturas de este verano, y te dicen que este año de calor intenso nada de nada. Yo de esto no saco ninguna conlusión, el que quiera sacarla que la saque.
Lo del calorcito global lo digo porque traigo un estudio que echa por tierra que nos estamos calentando. Sí, si se comparan los datos de distintas fuentes oficiales de temperaturas globales durante los últimos 7 años, la única conclusión verdadera es que no podemos afirmar ni muchísimo menos que nos estamos calentando. Pero lo que está de moda es cambiar climáticamente y calentarse globalmente.
Y lo segundo que traigo hoy es un articulo de firma invitada:
Por Carlos de Miguel, geólogo.
Título: Y ahora le toca a… Groenlandia.

En el verano del 2008 hay más hielo en el Ártico que el año pasado, que no obstante se batió el record de hielo mínimo. En el verano de 2006 hubo más hielo que en el 2005 (que batió el record de mínimo hielo hasta el momento).
Es decir, 2005 record mínimo de hielo, 2006 un poco mejor, 2007 record mínimo, 2008 un poco mejor que 2007, más o menos como en el 2005. En todos estos casos por debajo de la media de hielo en el Ártico en los últimos 30 años. ¿Y el año que viene?
Preguntas:
Los datos son los ofrecidos por el centro nacional de la nieve y el hielo de EEUU, de donde es la gráfica actual.

En 10 días han llegado 2 osos polares a Islandia cuando lo habitual era que ocurriera una vez cada 10 años de media. Parece que este segundo oso ha llegado sobre un trozo de hielo, así que los del cambio climático estarán contentos porque un oso (o dos) ha sido arastrado por la rotura del hielo recalentado.
Desde luego 300 km a nado son demasiados para un oso polar, incluso con las corrientes a favor, sobre todo si atendemos a las informaciones que dicen que los osos polares se mueren ahogados al nadar entre los grandes trozos de hielos separados por el calentamiento que los ha menguado.
Se me presentan algunas incertidumbres:
Yo no soy capaz de sacar una conclusión, y no he leído nada que me aclare las cosas, ¿a alguien se le ocurre algo?
Imagen recortada de hormiga.org
No quería repetrime sobre la cantidad de hielo que hay en los polos porque ya lo dije hace unos días, pero los pingüinos me han hecho hablar. Así que ya aprovecho y comento algunas noticias sobre los efectos del hombre y el cambio climático sobre nuestro Planeta.
La noticia es de primeros de mes, pero sólo algunos medios locales la publicaban: el buque Hespérides de vuelta de la Antártida ha detectado más hielo y más pingüinos. Insisto en que lo que me ha movido ha hablar del tema es la mayor cantidad de pingüinos (porque otras teorías dicen que hay menos hielo). Eso quiere decir que se encuentran cómodos con la situación bioclimática de la Antártida, y eso para mí es buena señal, hielo aparte.
Los grandes medios de comunicación, en vez de contar esto, prefieren contar que el cambio climático provocado por el hombre va camino de ocasionar una nueva edad del hielo (por deshielo de los polos) (diario El Mundo), otros se apunta a relatar las consecuencias sobre los ecosistemas mundiales (ABC), y otros se apuntan al CO2 superdestructor (El País). Como mínimo se les puede acusar de contar verdades a medias.
Y verdades a medias son las que se han publicado en la prestigiosa revista científica Nature el pasado jueves sobre los cambios que el hombre ha provocado en los ecosistemas por culpa del cambio climático inducido. Que conste que no estoy criticando a la revista Nature, sino a la información mediática producida a partir de un estudio cuyo alcance era matizado desde la propia revista.

Voy a exponer claramente los hechos, y cada uno responda a la pregunta del título de esta entrada. Todos deberíamos llegar a la misma conclusión, y voy a ser muy breve:
Fuente: CO2 y Climateaudit.