
El titular es un poco sensacionalista, pero de vez en cuando tengo que aprovechar. Hace unos días salió la noticia de que la cantidad de gas metano presente en la atmósfera ha aumentado mucho y de forma desproporcionada a cualquier dato esperado en este 2007.
La mayor incógnita está en que los niveles de metano (CH4) son igual de altos en los dos hemisferios. Esto es una incógnita porque se supone que el metano está producido por los humedales, arrozales, el ganado y las industrias de gas y carbón. Las emisiones antropogénicas son por tanto mayores en el hemisferio norte que en el sur, y se supone que se tarda un año en igualar las concentraciones en todo el Globo. Además en el norte se está liberando metano del deshielo del Ártico y la tundra siberiana pero en el sur no se conoce tal hecho equivalente.
El director del Centro Irlandés de Algas expone esta conferencia sobre la producción de etanol mediante el uso de macroalgas.
Las macroalgas tienenun gran contenido en azúcares, bajo en lípidos, y no tienen celulosa, por lo que están indicadas para la obtención de etanol.
Algas como “Kelp”, o la “lechuga de mar” se utilizan desde el s.XVIII para diversos usos como abonos.
Utilizando el 20% de las algas disponibles en Europa se podría obtener de 2 a 3 mil millones de litros de etanol.
Las macroalgas son de crecimiento barato en zonas marinas, no hay que aportar nutrientes en zonas de cultivo de presencia natural y su recolección es fácil.
Las algas se pueden cultivar en piscifactorías en cortinas, limpiando las aguas, en áreas costeras de presencia natural, y en campos de molinos de energía eólica marina, colocando las líneas de cultivo entre los molinos.
Es necesario optimizar los procesos de cultivo, recolección (mecanizada o manual), fermentación para la obtención del etanol, y valorización de productos secundarios o derivados de los residuos de la producción de etanol.
Por ejemplo el residuo de las algas se puede fermentar para la producción de metano.
El factor de conversión es de 100 gr de materia seca, de los que se pueden convertir en etanol 64 gr.
Concluye la conferencia.

Según publica el diario británico The Independent millones de toneladas de metano se estarían liberando de forma masiva en el Ártico según observaciones a bordo de un barco de investigación ruso en el que participan rusos y suecos.
Desde 1994 se han llevado a cabo 10 expediciones por la costa siberiana y no se habían detectado grandes cantidades de metano hasta 2003 que se empezaron a observar pequeñas chimeneas de escape de metano provenientes del subsuelo marino del Ártico.

Algunos países directamente no firmaron el protocolo de Kyoto de reducción de CO2. Repito, de CO2. Nada de gases de efecto invernadero, Kyoto va sólo de CO2. Otros después de firmar no lo cumplen y ya está. Al final todos hacen lo que les da la gana.
Nadie se ha molestado en pensar en el metano CH4, ni en otros como el NF3 (no tiene nombre popular). Cuando el CH4 o el NF3 sean un problema si lo llegan a ser se pondrán los políticos a discutir y tras años de postponer acuerdos se llegará a un protocolo de esos gases, que algunos no firmarán y otros no cumplirá, es decir, harán lo que les de la gana, que no es otra cosa que gastar o perder la menor cantidad de dinero posible.

Lo de quedarse sin CO2 es un arma de doble filo, porque el CO2 es necesario, pero eliminar una buena parte del CO2 que producimos no estaría mal, y una de las formas de hacerlo en convirtiéndolo en gas natural.
Esta es una información de hace unos días que se me había pasado y me ha enviado Guillermo. Se trata de una investigación bastante avanzada llevada a cabo en el Reino Unido y dirigida por una investigadora española. [Paréntesis en esta entrada: ¿por qué esta excelente científica no está investigando en España?]
Además de convertir el CO2 en gas natural también son capaces de transformalo en ladrillos. La parte simple de la explicación es que hacen de forma artificial lo que hace la naturaleza con tanta elegancia, y el CO2 capturado de las industrias junto con agua y luz es convertido en metano. El ciclo del CO2 se cierra y ya no se liberará nunca más (más o menos).
Recomiendo la entrevista que le han realizado en Hoy a la investigadora española.
Las alternativas para darle salida al CO2 son el cultivo de algas que comen CO2 y con las que después se pude fabricar biocombustible o capturarlo y almacenarlo bajo tierra cosa que ha Greenpeace no le gusta nada y a mí aún no me han convencido.
Supongo que de todo esto hablarán el año que viene (2009) en Barcelona (España) en la Feria Carbón Expo.
Mientras, y aunque no tiene nada que ver, otros utilizan el CO2 para desinfectar.
Imagen de Valdeperrillos.com

Antes de que se pusiera de moda el concepto “cambio climático” o el de “calentamiento global” se hablaba de los gases de efecto invernadero. Ahora se habla de los gases como el CO2 que provocan el cambio climático o el calentamiento global, pero siguen refiriéndose a los gases de efecto invernadero, lo mismo.
Pues parece que cerca del 18% de estos gases son culpa de que nos gusta comer carne, porque la ganadería causa todas esas emisiones. Según la moda actual debería decir que la ganadería causa el 18% del cambio climático.
Pero el 18% es un poco relativo, es una cifra absolutamente imprecisa, porque se supone que de ese 18%, el 60% corresponden a fertilizantes de cultivos y fermentaciones intestinales (las flatulencias de toda la vida, puro metano CH3). A la vez la contribución de los fertilizantes es del 13% del total de gases de efecto invernadero, y eso es más del 60% del 18%.
Bueno, voy a dejar los números, el caso es que la ganadería de forma directa por emisiones de fermentaciones intestinales, y de forma indirecta por los fertilizantes que se utilizan para el cultivo de los alimentos de las bestias y por la deforestación para disponer de cultivos para el ganado, emiten una gran cantdad de gases nocivos.
Así que ha nacido toda una corriente vegetariana por motivos ecologistas. Hace más de un año que ya hablé del tema en Biocarburante.com por aviso de la FAO.
A mí no me gusta que me planteen problemas para los que no me muestran alternativas para solucionarlos, y este es uno de esos casos. Utilizan falsas comparaciones para decir que comamos más cerdo y menos vaca porque son más eficientes convirtiendo en proteína lo que comen (normal, unos comen proteínas directamente y otras comen hierba). Otro argunmento contra el ganado es que si todos lo que se cultiva fuera para dar de comer al ganado que después nos comemos, sólo alimentas a 2.600 millones de personas, y si nos comemos directamente todo lo que cultivamos tendremos para 6.000 millones de personas. ¿Y las proteínas? Es que hay que comer proteínas y no las podemos sacar todas de la soja y de las algas. Y el pescado está como para explotarlo aún más.
El único argumento razonable para frenar este fenómeno pasa por un cultivo sostenible que además duplicaría la producción. Esta opción sí que vale, y que me dejen comer carne.
Fuente: Suplemento Natura de El Mundo (en papel)
Imagen: lavianda.superforo.net

El primer acercamiento al biogás desde hace muchos años son los vertederos de residuos orgánicos urbanos, en los que se instalan tuberías colectoras del gas que se produce en la fermentación de los residuos. Én algunos vertederos muy antiguos que no disponían del sistema de recolección del gas se ha podido instalar a posteriori, aunque el rendimiento de la recogida de gas es mucho menor, ya que la mayor parte del gas se produce en las primeras fases de la descomposición de la basura.
Los vertederos más modernos ya incorporan un sistema de recolección para el biogás, que después es utilizado para generar energía eléctrica para la propia planta de residuos asociada al vertedero. Este sería un esquema muy simplificado de una fuente y uso del biogás.
Pero hoy en día al hablar de biogás también estamos hablando de residuos agroalimentarios, de la producción de cerveza, o incluso de vísceras de ganado vacuno. Casi cualquier material fermentable se puede convertir en biogás. El biogás contiene entre un 40 y 70 % de metano (CH3) y un 40-60% de CO2, 5-10 de H2 y otros gases en menor proporción. Como se puede ver, la variedad es importante dependiendo de las fuentes de origen.
Del primer concepto de aprovechamiento del biogás de los residuos orgánicos urbanos, se ha pasado a la situación actual de instalar plantas de biogas para producción eléctrica aprovechando los residuos anterormente mencionados.
En Lérida hay una planta en funcionamiento a base de reisduos agrícolas, y otra que plantean instalar a base de purines de cerdo para producir electricidad para la propia ganadería. Hay algunas otras en España, y por supuesto en Europa y otros países como México. También se pude producir biogás a partir de lodos de aguas residuales.
Pero los mayores aprovechadores del biogas en el mundo son los chinos. En China hay cerca de 10 millones de instalaciones individuales de digestión anaerobia (productoras de biogás), en las zonas rurales, que utilizan para producir electricidad y también utilizan el propio gas para cocinar. Con estas instalaciones unifamiliares en China cubren el 60% de sus reducidas necesidades enerégéticas (reducidas en comparación con nuestros modos de vida urbanos occidentales). El material para fermentar que utilizan son los excrementos del ganado y los de los propias personas de las viviendas.
Para el que tenga curiosidad, en España hay quien se dedica a hacer este tipo de instalaciones aunque creo que no tan sofisticadas como las chinas.