
El sector del biogás en España se está moviendo, se hacen informes de potencial de producción, las empresas que realizan instalaciones están promoviendo su implantación, pero para mi gusto avanzamos muy despacio.
En la mayoría de los casos en la que los ganaderos están dispuestos a implicarse de alguna forma en el proceso de producción de biogás a partir de purines es porque tienen un excedente que no saben qué hacer con él, y no se puede “tirar” de cualquier manera, pero la concienciación de la necesidad medioambiental y el beneficio económico para los propios ganaderos aún no ha calado.
No me muevo cerca del sector ganadero, así que no toméis mis palabras muy al pie de la letra porque puedo estar equivocado.

Los representantes de la industria en la instalación de descomposición de purines de la ganadería para su conversión en biogás y la consiguiente producción eléctrica, quieren que se aumente el límite de potencia instalada para ser rentables.
No lo he entendido, ¿por qué es necesario duplicar la potencia de instalación de biogás para que sea rentable?
El biogás como vimos hace unos días en España se produce casi exclusivamente en vertederos, y se utiliza para la producción de electricidad. Aquí nadie se cuestiona la idoneidad de este tipo de instalaciones, porque los vertederos son de propiedad municipal.
Pero el biogás a partir de purines animales y restos agrícolas no está nada extendido por aquí. ¿Tal vez en muchos casos en vez de su uso para la generación de electricidad deberíamos pensar en sus uso como gas para calefacción por ejemplo?
Referencias: Europapress. Imagen de Folkcenter.net