
Como de vez en cuando me quejo de la política de subvenciones a las energías renovables (y de otras subvenciones), voy a exponer cuál creo que sería un buen modelo de ayudas económicas para este sector. No pretendo sentar cátedra ni mucho menos, sólamente abrir un debate y ver si realmente hay algún modelo que nos pueda gustar a todos y ser efectivo.
Este artículo me ha surgido al leer la noticia de que los zoológicos de Dallas y Toronto no pueden construir una central de energía eléctrica a partir de biogás porque aunque la amortizarían en 5 años (al menos según los cálculos del zoo de Toronto), no tienen tanto dinero de golpe para construirla.
La energía geotérmica está de enhorabuena en la Comunidad de Madrid. Dentro de la Orden que regula la concesión de subvenciones a diversas actuaciones que vayan dirigidas al ahorro y eficiencia energética se incluyen las instalaciones de energía geotérmica:
Producción de energía térmica, calor y/o frío, para climatización utilizando bombas de calor que intercambien con el terreno, ya sea en circuito abierto o cerrado, tanto para instalaciones existentes que se reformen, como para instalaciones nuevas.
Ayer publiqué un artículo afirmando que las energías renovables nos cuestan dinero, y que no me gusta que ese dinero vaya a los inversores como un lucro mayor del beneficio normal por ejercer una actividad económica, en este caso el de producir electricidad. Pero transmití la sensación de que estábamos pagando de más, y eso no es lo que quería, y menos después de evaluar las cifras que nos aportó a través de los comentarios nuestro lector Alb.
Alb ha generado una discusión o debate en torno al tema en los comentarios, indicando cifras que yo no había manejado, y aportando más datos. Su postura es que el conjunto de las energías renovables además de proteger el medio ambiente, son rentables económicamente.
No voy a entrar en la valoración económica de la creación de puestos de trabajo ni en potenciación de la industria, que es un tema que también habría que tener en cuenta, de momento me quiero ceñir al coste de la energía.
El nuevo reglamente de energía solar fotovoltaica para España ya es definitivo. Podemos leelo en muchos sitios así quehago un resumen de cifras:
Venga, echad cuentas y haced una carrera a ver a quién le otrogan las licencias para las nuevas instalaciones y a recoger subvenciones para el bolsillo, que para I+D+i en energía solar fotovoltaica, nada de nada.

Los proyectos de captura y almacenaje de CO2 sabrán la semana que viene si el parlamento europeo vota a favor de la subvención de 12 billones de euros.
En juego está la continuidad de las centrales de carbón para producir electricidad, y el cumplimiento de las reducciones de emisiones de CO2 en Europa.
¿Qué cuesta más dinero, las multas por emitir CO2, comprar derechos de emisión de CO2 o desarrollar un sistema de captura y almacenaje?
La decisión es complicada, porque todo ese dinero podría invertirse en realizar nuevas instalaciones de producción de energía por diversos métodos para sustituir las centrales térmicas de carbón, sin complicarse demaisado. Incluso daría para subvencionar todos los paneles solares que les diera la gana.
Voy a ser breve, pero quería comentar estas 2 trampas ecológistas:
Yo estoy de acuerdo en no imponer un límite a la potencia instalada, sí ponerlo a las subvenciones como no me canso de repetir que deben aplicarse a las instalaciones no a la energía producida y condicionadas a la inversión en I+D. [Por razones evidentes no hay enlace].
Y la segunda trampa ecologista de hoy:

La frase exacta es “la alternativa solar-nuclear es falsa, hay tan poco uranio como petróleo”. Esto es lo que dice Antonio Luque en una entrevista publicada este domingo en la edición papel del diario La Razón (España). Antonio Luque es el catedrático de electrónica física de la Universidad Politécnica de Madrid.
Yo soy partidario de mantener la cantidad de energía que actualmente proviene de las centrales nucleares, bien sea manteniendo las que hay bien sustituyéndolas por nuevas centrales, pero ya he comentado en varias ocasiones que hay que tener cuidado con la disponibilidad de uranio.
Aparte de esto, la entrevista se centra en la energía solar fotovoltaica y hay varias cosas de las que dice que me han gustado mucho: