Voy a ser breve, pero quería comentar estas 2 trampas ecológistas:
- Greenpeace manipula a la ciudadanía pidiendo firmas contra el decreto del gobierno para limitar la potencia a instalar de energía solar fotovoltaica. Digo que manipula, porque su principal argumento es que la “las energías limpias y renovables, que cada vez producen más energía con menos apoyo“. No sabía que la energía solar fotovoltaica estuviera aumentando su eficiencia de forma llamativa en las instalaciones de los huertos de inversores en la misma proporción que engorda sus cuentas corrientes gracias al apoyo de las primas ¿que han disminuído? Me he debido perder varios capítulos de la historia de le energía solar fotovoltaica.
Yo estoy de acuerdo en no imponer un límite a la potencia instalada, sí ponerlo a las subvenciones como no me canso de repetir que deben aplicarse a las instalaciones no a la energía producida y condicionadas a la inversión en I+D. [Por razones evidentes no hay enlace].
Y la segunda trampa ecologista de hoy:
Mientras pagamos esas subvenciones también pagamos la compra de derechos de emisiones de CO2 para que se forren los intermediarios:
- De cómo los grandes inversionistas financieros mundiales mueven los hilos de la compra-venta de derechos de emisión de CO2 abusando de los países en desarrollo, frenando su desarrollo energético en la mayoría de los casos (no sustituyéndolo ni fomentando un desarrollo más limpio que el que hemos llevado en los países ricos), para comprarles a buen precio los derechos de emisión de CO2 que luego se revenden en un mercado de locos. Referencia: blogantonuriarte.